Las mejores y peores películas de 2016 para ‘El Club de los Cinéfagos Muertos’

Un año más en El Club de los Cinéfagos Muertos nos hemos puesto (más o menos) de acuerdo para elegir lo que a nuestro juicio es lo mejor y lo peor del año. Un año marcado por la decepción generalizada ante los blockbusters hollywoodienses, pero que a su vez nos ha ofrecido un buen puñado de obras apasionantes: desde el regreso de Verhoeven con la incómoda Elle (2016), y una Isabelle Huppert omnipresente, hasta la magnánima trilogía sobre la actual Portugal de Miguel Gomes Las mil y una noches (2015), donde lo ficticio y lo documental se pliegan en una ensoñación arábiga.

También ha sido un año en el que la imagen se ha buscado en el pasado para repensarse sobre el presente digital y que también ha buscado en la hiperrealidad e hiperestilización su función estética con filmes como High-Rise (Ben Wheatley, 2015) o The neon demon (Nicolas Winding Refn, 2016). A nivel nacional, el thriller parece ser el género predilecto de este año, desde producciones con el apoyo televisivo como Que dios nos perdone (Rodrigo Sorogoyen, 2016), Tarde para la ira (Raúl Arévalo, 2016) o El hombre de las mil caras (Alberto Rodríguez, 2016) hasta las más independientes como Berserker (Pablo Hernando, 2015). Sin olvidar, a los fijos como Pedro Almodóvar con Julieta y el éxito en la taquilla española de Bayona y su Un monstruo viene a verme. No queremos dejar en el tintero la presencia (por fin) en salas comerciales de Hong Sang-soo, Rita Azevedo Gomes y Pedro Costa con Ahora sí, antes no (2015), La venganza de una mujer (2012) y Caballo dinero (2014), respectivamente, con los que nuestros cines amplían su limitada y lenta exhibición.

A continuación os dejamos con nuestro top10 de las mejores películas del 2016:

10. Carol (Todd Haynes, 2015)

Por Jordi Vilàs.

Para un servidor la mejor película(junto con ‘La llegada’) del 2016, y la única de este listado que merece esa pesada losa de ser calificada como una Obra Maestra. Carol es una película con alma clásica, elegante, vistosa, y con una puesta en escena que nos evoca al cine de la época dorada de Hollywood. Pero también es una cinta valiente y, en cierto modo, renovadora. Me parece un verdadero prodigio la sencillez con la que Haynes “manipula” al espectador mediante los puntos de vista, realmente magistral, como las interpretaciones de Cate Blanchett y una Rooney Mara que parece un clon de la gran Audrey Hepburn. Creo, sinceramente, que Carol merecía más de lo que recibió, me resulta complicadísimo encontrarle algún pero. Aquí la crítica de Carol por Robert Fonoll.

-. Mustang (Denis Gamze Ergüven, 2015)

Por Miguel Boyano.

La ópera prima de la directora turco-francesa Deniz Gamze Ergüven no puede presumir de poseer una trama demasiado original –me abstengo de incidir de nuevo en sus antecesoras–; ni tan siquiera su enseñanza más consciente resultará del más mínimo interés al espectador medio. Y, aun así, es desde ya de obligatorio visionado para nuestros lectores. Su lirismo invita a ir más allá de lo aparente. Bajo la uniformidad con que su abuela y tío tratan de teñirlas, se esconden cinco asteroides destinados a orbitar por separado a corta edad. La cinéfaga europea de 2016. Aquí la crítica de Mustang por Rafa Martínez.

8. Comanchería (David Mackenzie, 2016)

Por Jon R.

Comanchería (Hell or high Water) es cine negro moderno pero con todos los elementos clásicos en él, de alguna forma reinventado para la época actual, que tantas penas nos da con el tema de la banca (los verdaderos villanos) y los afectados por ella.

Comanchería es un western moderno pero con todos los elementos que esperamos en una película de este género, incluidos los indios (aunque no al estilo clásico, claro). Robos, persecuciones y unos personajes llenos de carisma realmente bien interpretados por Ben Foster (actor a reivindicar, por cierto), Chris Pine y Jeff Bridges en una película escrita por Taylor Sherindan, guionista de Sicario (Denis Villeneuve. 2015), y dirigida magníficamente por David Mackenzie, siendo éste un director que lleva ya varias películas demostrando su buen oficio y del que estoy seguro que nos seguirá dando alegrías en el futuro. Aquí la crítica de Comanchería por Jon R.

-. Aliados (Robert Zemeckis, 2016)

Por Pedro Carracedo.

Al igual que Carol (Todd Haynes, 2015), Aliados fomenta un diálogo con el pasado, con el cine clásico, pero abrazando el digital de su tiempo. Las historias de espías se retuercen en forma de melodrama, donde el punto de vista se torna en conflicto cinematográfico e histórico. Las tramas de espías se dejan llevar por el lenguaje de los videojuegos (CoD, Medal of HonorMetal Gear Solid), mientras que el melodrama constriñe el relato sobre la perspectiva desquiciada de Max, incapaz de encontrar la verdad en una postguerra que enturbia al individuo, debilitando su propia capacidad de decisión. Además, la partitura de Alan Silvestri incide en estos valores que Zemeckis imbuye a la imagen, el clasicismo se fusiona con las percusiones más típicas de la saga de Hideo Kojima para regresar a un emotivo tema de amor y derivar en atmosféricos temas de jazz. Una síntesis del pasado y presente del cine. 

7. Kubo y las dos cuerdas mágicas (Travis Knight, 2016)

Por Rafa Martínez.

Una de las mejores películas de animación del año que, sin duda, ha conseguido conquistar a crítica y público de una forma muy unánime. Recientemente nominada a los Globos de Oro dentro de la categoría de Mejor Película de Animación, parte con mucha ventaja, gracias a esa riqueza narrativa y estilística con las que el director, Travis Knight, consigue empapar al relato, además de utilizar una técnica del stop-motion realmente espectacular y preciosista, que recuerda en ciertos momentos al Tim Burton más inspirado. Vamos, un auténtico lujo visual para el espectador. A pesar de ser una película de animación, he de decir que soy de los que la catalogan dentro de la profundidad expuesta por las propuestas del estudio Ghibli, por equipararla de alguna manera, terminando por resultar una película de todo menos infantil.

La productora de la película, Laika, ya nos tiene acostumbrados a obras adultas, como fue el caso años atrás de la estupenda Los mundos de Coraline (Henry Selick, 2009), aquella revisitación oscura de Alicia en el País de las Maravillas, en la que la animación y el puro terror iban estrechamente de la mano. Es otro ejemplo en el que l@s niñ@s no tienen mucha cabida. Por cierto, mención muy especial al magistral prólogo.

6. Spotlight (Tom McCarthy, 2015)

Por Rafael Almena.

La ganadora de los premios Oscar de este año era, por un lado, un demoledor retrato de una sociedad que tapa sus miserias y que esconde la mierda debajo de la alfombra intentando que no se salga y, por otro, un sentido y hermoso homenaje a una profesión tan importante y vital como denostada como lo es el periodismo. La última película de Tom McCarthy es un ejemplar ejercicio de honestidad y un recordatorio a la responsabilidad colectiva que practica la sociedad y, en consonancia, los ciudadanos como miembros de la misma. Un guion de hierro, unas actuaciones soberbias, una puesta en escena sencilla y sobria y una dirección eficaz hacen de Spotlight no solamente una de las películas del año, sino de muchos años. No está de más recordarnos de vez en cuando el poder que tenemos y cómo y cuándo debemos usarlo. Hermosa oda a las cosas bien hechas. Aquí las críticas de Spotlight por Rafael Almena y Jorge Capote.

5. El cuento de la princesa Kaguya (Isao Takahata, 2013)

Por Pedro Carracedo.

El cuento de la princesa Kaguya llegó a España tres años después pero conquistó los corazones de aquellos que tuvimos oportunidad de verla. La principal razón es el dibujo, a contracorriente del digital de nuestros días, se decanta por lo manual, las acuarelas, la tinta, el grafito, que recuerda a las antiguas pinturas japoneas ukiyo-e. En un intento por atraer la tradición al presente, basada en el cuento milenario El cortador de bambú, la ténica elegida no es un mero capricho sino una declaración de intenciones del Studio Ghilbi que pone en escena la complejidad del relato legendario y de las emociones de la pequeña princesa, diosa inmortal caída en La Tierra. Las líneas y colores bailan, se fusionan y adaptan a las pulsiones de los personajes, plasmando en una lírica visual el primer relato de ficción en prosa de la literatura japonesa. Todo ello para hablar del crecimiento, de la naturaleza y el hombre, de su impacto, de sus constantes e inevitables errores, de la debilidad humana y la seducción de esta frente a la perfección divina.

4. Los odiosos ocho (Quentin Tarantino, 2015)

Por Jorge Capote.

En los orígenes del hip-hop se tomaron aquellos pocos segundos, en canciones disco, que representaban la parte que todo el mundo bailaba, y lo agrandaron hasta hacerlo una canción. Inventaron algo inimaginable. Los que bailaban esto se decía que hacían breakdance y pronto comenzaron a “hablar” por encima de estas bases.

Los odiosos ocho es como si cogemos aquella escena característica de Tarantino de todas sus películas, que no es más que un diálogo, de mayor o menor duración, magníficamente escrito y cuyo clímax es normalmente violento, la escena del bar en Malditos bastardos (Quentin Tarantino., 2009) o la escena de la cena en Django desencadenado (id., 2012) y lo estiramos y lo hacemos una película de más de dos horas. Impresionante obra que muestra la mejor faceta del director americano: la escritura. El marco (un western) es lo de menos.

2. El renacido (Alejandro González Iñárritu, 2015)

Por Daniel Carbajo.

Y DiCaprio consiguió POR FIN su Oscar. Iñárritu se vuelve a sacar la chorra y nos hace un látigo cepa para llevarse el Oscar. El renacido es un auténtico portento de pornografía emocional que agota y maravilla a partes iguales. Se trata de una película rodada magistralmente, que no solo consigue crear la imagen perfecta con la que sueña cada director, sino que triunfa en su pretensión de bombardearnos con una sucesión ellas. Su fotografía es bellísima, con una magnitud que empequeñece y vuelve humilde. Además de su paisajismo, escenas como el ataque de los indios o el incidente con el oso merecen ser ejemplo y modelo en cualquier escuela de cine.

Por si habéis quedado intrigados, la grandilocuencia de estas palabras aspira a acercarse a la del Renacido. El ejercicio de pedantería onanista de Iñárritu es una película de aventuras intimista, de acción contemplativa, de catarsis y de mamporros, de introspección épica, de corazón humilde y presupuesto babilónico. Avisados estáis.Reseñas en la web de El renacido por Miguel Boyano y José Luis Zarco.

-.La doncella (Park Chan-wook, 2016)

Por Hugo Rojo.

La doncella es pornográfica en el mejor sentido de la palabra. Lo es por explícita, algo usual en el director, como ya nos había demostrado con su plasmación de la violencia en su trilogía de la venganza. Es también liberadora, bella y compleja. El director coreano (y la novela en la que se basa, supongo) nos habla de la forma de entender el deseo sexual y el papel de la mujer. Toda una carga de profundidad a la construcción patriarcal de la mujer como objeto, como moneda de intercambio para satisfacer las ansias de poder masculinas. El deseo femenino es liberación, rebelión, autoconciencia. En un mundo de mentiras y traiciones, unos mienten para conseguir poder, otras para sobrevivir, para ser libres. Sin dejar de lado la estructura de thriller tan típica del cine coreano de las últimas décadas, consigue llegar mucho más allá. Además el director se marca una sacada de chorra formal tejiendo un puzle complejo de medias verdades y mentiras completas, nos hace un Rashomon (Akira Kurosawa, 1950) y se queda tan tranquilo. Evolución que no ruptura de su estilo. Una obra maestra y motivo de celebración.

1. La llegada (Denis Villeneuve, 2016)

Por Jon R.

Que Denis Villeneuve es uno de los directores más interesantes de la actualidad ya lo sabemos desde hace tiempo, siendo una de las cosas que contribuye a que se piense eso de él es que nunca deja de sorprendernos con cada nuevo proyecto que realiza. Este 2016 recién acabado ha presentado La llegada, una película de ciencia ficción con extraterrestres donde no hay explosiones, ni ciudades destruidas, ni nada que se le parezca a cosas del estilo Independence day (Roland Emmerich, 1996).

Entonces, ¿qué tenemos en La llegada? Una película sobre miradas, sobre comunicación (y comunicaciones), sobre nuestro papel en la vida, sobre las decisiones que tomamos y las que vamos a tomar en el futuro. Una reflexión excelente sobre la condición humana y el alcance que esta tiene. Y, por supuesto, Amy Adams luciendo una naturalidad pocas veces vista.

 

Y entre lo peor que no hemos encontrado este 2016 se encuentra:

5. Malas madres (Jon Lucas, Scott Moore, 2016)

Por Rafa Martínez.

Una de las palabras que encierra el título ya lo dice todo, porque Malas madres, excluyendo algún que otro gag relativamente cómico, es “mala”, se mire por donde se mire. Una película que abandera el feminismo de una manera muy aberrante y que pretende conseguir, a través de la incorrección política, un lugar en el olimpo de las comedias ácidas. Pero más bien, consigue todo lo contrario, aunando mal gusto y bochorno a partes iguales.

Los clichés tan manidos en este tipo de películas, en este caso, son de lo más cargantes y previsibles, dejando expuestos sus puntos más débiles. El gran dicho de “menos es más” no se cumple en este ejemplo, en el que todo se quiere magnificar, estirando el chiste hasta límites intolerables y pretendiendo evidenciar todo con total descaro.

Ojo, que están preparando secuela para 2017. ¿Posible opción de entrada en el top de las peores del próximo año?

4. Batman v Superman (Zack Snyder, 2016)

Por Daniel Carbajo.

El mayor problema de BvS es que parte con unos objetivos imposibles. El éxito de Los Vengadores (Joss Whedon, 2012) le obligaba a ser la puerta de entrada de la Liga de la Justicia. Lo que Marvel hizo en cinco películas tenía que hacerse en una, con el agravante de que El hombre de acero (Zak Snyder, 2013) palidecía ante “el hombre de hierro” como punto de partida. Y eso es pedir casi un imposible.

Tiene sus puntos buenos: Unos personajes con toneladas de carisma para el gran público, unos esforzados actores, efectos especiales que gozan de todo el presupuesto imaginable y la acción marca de la casa. Sin embargo, el guion es tan estrambótico que tira por la borda el resto de  elementos. BvS avanza a golpes erráticos, sin saber si desarrollar historia, trascender o embutir todas las escenas que se necesitan para futuras entregas, aderezando el conjunto con unos diálogos de risa y un ritmo que sólo conduce al sopor. ¡Ay si se hubieran podido hacer las cosas bien! Reseñas en la web de Batman v. Superman por Jorge Capote y Daniel Carbajo.

3. Zoolander no. 2 (Ben Stiller, 2016)

Por Rafael Almena.

Sacar una secuela de una película de culto más de una década después no garantiza un éxito, no al menos en 2016. Le ha sucedido hace poco a La reina de España, boicot o no aparte, y antes le sucedió a Zoolander no. 2, sobre todo, porque lo que había que decir ya se había dicho, y muy bien, en la notable primera parte. Ahora parece que Stiller y su pandilla quieren estirar el chicle haciendo una segunda parte que no aporta nada y que, lo peor de todo tratándose de una comedia, apenas logra sacar alguna sonrisa, ya no digamos carcajadas. Sigue habiendo decenas de cameos, los dardos al mundo de la moda sigue estando vigentes, pero la originalidad e inteligencia de la primera se han esfumado. Una cosa está clara: no necesitamos una tercera parte de Zoolander ni, ya que estamos, una secuela de Tropic Thunder (Ben Stiller, 2008).

2. Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016)

Por Jorge Capote.

Que el remake de Cazafantasmas (Paul Feig, 2016) sea mucho mejor que esta película de David Ayer, teniendo en cuenta las expectativas de cada una, es una broma digna del mismísimo Joker. Llena de publicidad engañosa, nada de lo que prometía en el tráiler se cumple, incluyendo una participación anecdótica de un personaje al que dieron mucho bombo. Una película insulsa en la que no acabas de entender por qué pasa lo que pasa. Lo único que sí dan, y a raudales, es una selección, un tanto larga, de canciones molonas. Y ni eso llega a funcionar. Da la sensación de que estás en una fiesta y que todo el mundo quiere poner su canción sin dejar que acabe la anterior.

En fin, un fiasco de montaje y de historia, en el que lo único salvable es la química entre Harley Quinn y Deadshot. DC, tú antes molaba.  Reseñas en la web de Escuadrón Suicida Rafael Almena y de Jorge Capote.

1. Independence Day: Contraataque (Roland Emmerich, 2016)

Por Hugo Rojo.

Hay una especie de morbo malsano en ver esta película, como cuando en los telediarios te ponen imágenes de guerras y matanzas. Sabes que está mal, que es desagradable y moralmente reprobable pero no apartas la vista. La primera Independence Day (Roland Emmerich, 1996) es el ejemplo perfecto de una época (mediados-finales de los 90) funesta para los blockbusters. Esa por lo menos era hija de su época pero hay algo enfermizo en volver a ver exactamente los mismos tropos de entonces a día de hoy, como un ejercicio de nostalgia que nadie pidió y sobre lo que nadie echa de menos. No solo comete uno por uno todos los errores de la primera, los multiplica y se regodea en ellos. Especial mención al que seguramente sea el discurso motivacional más triste, soso y ridículo del cine de las últimas décadas. No puedo negar que hay UNA buena idea detrás de esto, eso de imaginar una tierra avanzada tecnológica y políticamente gracias a los sucesos de la primera parte era un concepto que, en otras manos, hasta hubiera dado juego. Casi da penita ver ese final abierto a nuevas secuelas que, seguramente, nunca llegarán.

 

  • http://meitnerio.blogspot.com meitnerio

    Me ha acabado sorprendiendo de que entraran algunas peliculas en el ranking, la verdad. Pero bueno, al sumar votos entre todos, a veces el ser popular te permite ir rascando y…

    Al final no ha quedado una mala temporada!

  • Kaabee

    Efectivamente, alguno que otro que decía que había sido un 2016 penoso en cuanto a buenas pelis (ejem, Rafa M…), yo en mi lista de mejores tuve que dejar varias fuera.

    En cambio en la de malas llegué ajustado a 10. Aunque claro uno siempre es más cuidadoso a la hora de elegir ver malas pelis y procura evitárselas así que puede que tenga su lógica.

    Como siempre pasa, me hubiera gustado que entrase alguna que otra en ambas listas, qué le vamos a hacer (especialmente en la lista de malas y como número 1, la de “Nunca apagues la luz”)

    • http://meitnerio.blogspot.com meitnerio

      A mi esta temporada lo que me ha pasado es que he visto MUCHAS que.. tse, not bad, pero tampoco nada espectaculares. He evitado muchas de las malas, pero esta claro que me he perdido bastantes malas. Jue, que Civil War casi entra en mi top xDD
      Reivindico tambien Anomalisa, que se ha quedado fuera y me hubiera hecho ilusion verla dentro del top

      • Hugo RoJo

        Yo sigo diciendo que lo único un poco meh han sido los blockbusters. ‘Strange’ y ‘Civil War’ no estaban nada mal pero lejos de cosas memorables de años anteriores como ‘Gravity’, ‘Fury Road’ o las mejores de la propia Marvel. Pensaba que ‘Arrival’ podía cambiar eso pero ni acaba de ser un blockbuster ni llega (por los pelos) a ser una de LAS GRANDES de la ciencia ficción. Si no fuera por ‘Rogue one’ (o la de Tarantino según se mire) no hubiera puesto ni una en el top.

  • loula2

    En el ranking bueno añadiría Tarde para la ira, y en el malo Cuerpo de élite

    • Hugo RoJo

      Hay carencia de pelis españolas este año. Por mi parte entono el mea culpa ya que no he visto ni una en cine y, a la hora de hacer el top, ni una de las que queriía ver estaban aún en filmin. La que sí vi un trozo y voté para peor del año es ‘El futuro ya no es lo que era’, terrible.

  • Armando barreda

    ¿De verdad se les hace TAN mala la primera de Independence Day? =( A mi se me hace divertida (aun con sus fallos) y mas disfrutable que varios bodrios que vi en el 2016, de hecho se me hace mas disfrutable que todas las de Marvel =(.