Cómicos “hostiables”: Jim Carrey

jc2

@jorgecapot3

A ver, a ver, a ver. Tranquilizaos. Entiendo perfectamente las caras que estáis poniendo ahora, y es que yo mismo estoy sorprendido de haber metido a mi actor favorito en una sección que contiene la palabra “hostiable”. Pero bueno, si nos ponemos a pensar, hay que darse cuenta de que esta sección dista mucho de querer mofarse de los actores a los que menciona. Recordemos pues, que en “cómicos hostiables” trataré de hablar sobre una serie de actores que se dedican a la comedia y que suelen ser motivo de burla, cuando no son catalogados como actores de segunda directamente. Sigo pensando que ser cómico sigue siendo una profesión de riesgo, y que si quieres tener contenta a la gente, dedícate a retratar desgracias, que en eso no hay subjetividad posible y todos están de acuerdo.

¿Por qué meto a Jim Carrey? Porque precisamente él y su carácter histriónico no son del gusto de todos. Es mi deber, pues, defenderle a capa y espada, y tratar de transmitir lo que sentí cuando con diez años (edad totalmente inapropiada) me dispuse a ver una copia pirata de ‘Ace Ventura: Detective de Mascotas’, lo que me metió en esto de ver películas. Comenzamos.

Jim Carrey empezó en la comedia porque consideraba que su padre, al hacer reír a los demás, los influenciaba de manera positiva. Descubrió que el tenía la misma capacidad, y dedicó todo su ser a encontrar sus límites, física y mentalmente, para poder convertirse en una broma andante constante. Por el camino, y esto es lo que ha quedado en la retina del espectador, quedan sus sobreactuaciones, erróneamente confundidas con llamadas de atención, y caras imposibles, con alguna película que otra más dramática de lo normal en su filmografía, lo cuál le ha valido para mostrar al mundo que también sabe hacer llorar. Cómo actor, su tipo de humor físico y con menos mala leche a medida que iba pasando el tiempo le ha servido más como lastre que como ayuda a la hora de labrarse una reputación.

Yo, como admirador, y al igual que otros muchos miles en el mundo, siempre nos hemos preguntado cómo alguien llega a ser Jim Carrey. Pues bien, Carrey no se nace, se hace, pues todo el repertorio del que hace gala, caricaturesco y esperpéntico como un dibujo animado (que es lo que llama la atención al espectador) parece ser que se consigue a través de la práctica.

James Eugene Carrey nació el 17 de Enero de 1962 en Newmarket, Ontario, Canadá. Se crió en el seno de una familia humilde, siendo su madre ama de casa y su padre contable y músico frustrado. Su padre, desde muy joven, le apoyó en su carrera artística, que comenzó en una fatídica actuación en el Yuk-Yuk’s de Toronto. Para un público acostumbrado al humor irónico, mordaz e irreverente del que se hacia gala en los monólogos, la tendencia a las imitaciones y bromas “blancas” de Jim Carrey pareció fuera de lugar, abandonando sus asientos a medida que se prolongaba la actuación. No volvió al lugar en dos años, aunque es cierto que la precaria situación económica de su familia le hizo muy difícil apoyarle (sobre todo en traslados). Una vez se estabilizó esta, Carrey volvió al escenario.


Su plasticidad, quizás la característica que más le ha definido en su carrera, le valió para avanzar deprisa de los “open-mic” a trabajos pagados y más regulares. De ahí a Las Vegas, para finalmente mudarse a Los Ángeles, donde fue rechazado en el ‘Saturday Night Live’ (aunque participó en “sketches” más adelente) y empezara su carrera como actor en la sitcom ‘The Duck Factory”. Era considerado el rey del humor físico, bebiendo directamente de la influencia de Jerry Lewis, entre otros.

El punto de inflexión en su carrera, lo que le hizo ser conocido realmente (al menos en Estados Unidos) fue cuando le aceptaron en el reparto de un programa de televisión parecido al SNL pero comandado por la familia Wayans, llamado ‘In Living Color’ (una alusión a su piel negra). Los miembros más conocidos de esta familia son Keenen Ivory Wayans, director responsable de las dos primeras ‘Scary Movies’, y demás comedias protagonizadas por Marlon y Shawn Wayans, hermanos del primero. Otro que ha tenido una carrera notable es Damon Wayans, que compartió película con Bruce Willis en ‘El último Boy Scout’ y cuyo hijo triunfa ahora en la televisión. Y un largo etcetéra (una familia grande, sin duda). En este “show” Carrey dio rienda suelta a sus posibilidades, regalándonos personajes tan míticos como ‘Fire Marshall Bill’ y Vera de Milo (aprovecho este momento para recomendaros este programa, de lo mejorcito que he visto en mucho tiempo).

Mientras, iba aceptando papeles pequeños en películas de cierto renombre a la vez que protagonizaba películas mucho más modestas (uno de esos papeles pequeños fue el de Johnny Squares en ‘La lista negra’ de Clint Eastwood). El golpe de gracia lo dio cuando protagonizó ‘Ace Ventura: detective de mascotas’, que ya sí le valió la fama mundial, cuando a esta película la siguieron otras cómo ‘La máscara’, ‘Dos tontos muy tontos’ o ‘Mentiroso Compulsivo’

Últimamente se le ha visto en la segunda parte de ‘Kick-Ass’ (película que no le gusta, por su nivel de violencia), la secuela de ‘Dos tontos muy tontos’; y lo veremos próximamente dos películas que no tienen nada de comedia: el drama ‘True Crimes’ que dirige Alexandros Avranas, y la película romántica ‘The Bad Batch’ junto con Keanu Reeves y Jason Momoa.

Es una persona tremendamente espiritual, y ha sufridos ataques de depresión. Hace algún tiempo que es vegano, y ha escrito incluso un cuento para niños llamado ‘How Roland Rolls, protagonizado por una ola, todo esto demostrando su sensibilidad y sus distintas inquietudes (aparte de actuar y escribir, es un prolífico pintor).

No puedo expresar con palabras mi admiración a este actor. Reconozco que para que te caiga simpático tienes que tener cierta tendencia al histrionismo y un tipo de humor que no es para todo el mundo. Lo que es a mí, me ha fascinado desde siempre esa especie de personaje de dibujos animados para el que el límite era su imaginación. A Jim Carrey le debo mi devoción al humor, en todas sus formas. A él le debo mi idolatración a esa gente que dedica su vida a hacer reír a los demás, algo vital sobre todo en los tiempo que corren y que respeto por encima de todas las cosas. Gracias a Jim Carrey he desarrollado la capacidad de reírme de mí mismo y he aprendido a mirar las cosas desde otro punto de vista del habitual y a evadirme en el humor cuando algo se torcía.

Se me parte el corazón cuando oigo sobre las batallas de Carrey con la depresión, algo parecido a lo que me pasaba con el desaparecido Robin Williams. Me parece mentira que alguien capaz de sacar lo mejor de mí, lidie con esta enfermedad, aún desconocida e infravalorada por la gran mayoría. Desde aquí lo deseo lo mejor, porque en verdad se lo merece.

Gracias por todo, Jim. Espero con ganas tus próximos proyectos.

  • Rafa 2.0

    Yo le daba de “hostias” hasta el fin de sus días xD

    Por defenderle, diré que le prefiero en papeles serios y no en parodias que recuerdan a Jerry Lewis (otro tío insoportable, por cierto).

    • http://cinefagosmuertos.com/ Jorge Capote

      Entonces no te gusta la comedia. No hay porque odiar aquello que no entendemos. XDDD

  • Hugo RoJo

    Al principio le odiaba pero las primeras comedias de Carrey son las que molan. Las dos ‘Ace Ventura’, la del cable, ‘La máscara’, ‘Dos tontos muy tontos’…

    Antes de empezar a cerrar bocas con pelis serias ya era un crack, aunque hace años que no lo veo en un papel interesante.

    • http://cinefagosmuertos.com/ Jorge Capote

      Y es una lástima, la verdad es que se le echa de menos. Creo que es un cúmulo de cosas, ha perdido fuelle con la edad y tiene mucha más presión. Cuando empiezas eres la novedad, luego eres el petardo que hace lo mismo de siempre.

    • PORTALPA

      Ya ha llovido bastante desde I Love You Phillip Morris.

      • Hugo RoJo

        Hostia sí, esa estuvo muy bien ¿El último gran personaje de Carrey? Esperemos que no.

        Ewan McGregor tampoco da en el clavo ultimamente, a ver si con ‘Porn’ se vuelve a lucir…

  • loula2

    Para mi, hostiable es Sandler ( menos en Little Nicky, que es mi debilidad).
    Carrey estaba esplendoroso en La máscara, por ejemplo. Me parece un buen actor, con un estilo un tanto extremo que puede llegar a asquear, pero que en algunos casos es muy efectivo.
    Lo del carácter depresivo es curioso. Parece que la gente que nos hace reír tiene que ser siempre el alma de la fiesta. Pero la realidad es a veces todo lo contrario, y se debe a esa montaña rusa mental que hace que pasen de la euforia a la desesperación sin término medio….

    • http://cinefagosmuertos.com/ Jorge Capote

      Creo que Sandler hace siempre del mismo personaje, menos en Little Nicky, XD. No sé, a mi no me cae mal del todo.

      Sobre lo del carácter depresivo, no sé que lo motiva, pero es una verdadera lástima. No entiendo la enfermedad en realidad y no quiero opinar de ella, pero me da rabia que haciendo felices a tanta gente no lo sean ellos. Ya te digo, hablo desde la ignorancia porque no conozco la enfermedad.

      • loula2

        Es difícil de entender, sin duda. Tengo una amiga depresiva crónica, una persona de una sensibilidad extrema a la que un simple cambio de estación, un cambio de tiempo, le hunde en la miseria. Cuando se encuentra bien, está alegre y comunicativa, y deja la medicación. Y entonces vuelve a empezar el ciclo de depresión. Solución: estar eternamente medicada….

  • Rafa Almena

    Tus dos últimos párrafos. Chapeau Sr. Capote!