‘Marea Letal’–Hale Berry nadando en la mediocridad

Ya lo he dicho en multitud de ocasiones pero no me importa repetirlo: me pirran las películas de tiburones, y más aún si están protagonizadas por féminas de buen ver y ligeritas de ropa, como es el caso, algo que es muy de agradecer y que, por fortuna para mí, suele ser una constante inamovible en este tipo de cintas.

La pasión por las películas de escualos asesinos me viene desde que era un niño, concretamente desde que mis inconscientes padres me llevaron, cuando apenas levantaba dos palmos del suelo, a ver cierta maravilla del séptimo arte dirigida por un tal Spielberg.

Recuerdo como si fuese ahora ese momento, pues marcó–para bien o para mal– mi vida cinéfaga, el film del bueno Steven Spielberg me aterrorizó y fascinó por partes iguales, de hecho me dejó secuelas imborrables que la tira de años después siguen “atormentándome”. Y creedme, no exagero para nada cuando admito que tengo una fobia irrefrenable a los tiburones, aunque yo no lo llamaría fobia, pues es una extraña relación amor/odio la que me une a estos animalejos dentudos; me aterrorizan y soy consciente de ello pero, aun así no me pierdo ni un solo documental ni una sola película en la que salgan estos gigantescos y terroríficos peces de mirada fría.

Pues bien,dejemos ya de lado mis fobias y hablemos de ‘Marea letal'(John Stockwell,2012) que es lo que nos interesa. A pesar de que había leído críticas nefastas que dejaban a la altura del betún el film protagonizado por la irregular Halle Berry hice oídos sordos a dichas críticas y le eché una ojeada a esta insípida cinta. Pues bien, en este caso, las críticas tenían razón, ‘Marea letal’ es un film mediocre y anodino, con buenas intenciones, pero por desgracia las pocas virtudes que atesora este caquéctico thriller, por momentos disfrazado de documental, no son lo suficientemente poderosas como para disimular sus enormes carencias.

John Stockwell, un director que tiene una extraña y recurrente fijación con el mar, es el realizador de esta desaprovechada  cinta que no sabe a lo que juega. La trama es la siguiente: Jeff y Kate Mathieson son un matrimonio de monitores de buceo y estudiosos de los escualos que sufren el ataque de un tiburón blanco en el que pierden a su mejor amigo. Debido a este incidente Kate y Jeff se separan y ella deja de bucear, hasta que un día, ahogada por las deudas, decide aceptar la suculenta oferta de su exmarido, que le propone llevar a un millonario y a su hijo adolescente a nadar entre tiburones. Kate deberá enfrentarse a sus miedos y regresar a aguas profundas si no quiere perder su barco.

La historia no es nada del otro mundo pero ese no es, ni mucho menos, el peor de los males que adolecen este caótico film. Simple,afortunadamente, nunca ha sido necesariamente sinónimo de insulso, pero creedme, en este caso lo es. Además de lo tediosa que resulta esta cinta nos es prácticamente imposible sentir cualquier tipo de empatía hacia unos personajes tan mal dibujados, tan estereotipados, y tan torpemente presentados. Y por si eso fuera poco, la narración que nos brinda el chapucero de Stockwell es de lo más confusa y de una ingenuidad insultante para el pobre espectador, que tan sólo espera un poco de coherencia, y que por supuesto espera que no le traten como a un idiota. Y ¿Por qué no esperar un poco de acción?. Acción que, en esta obra, siempre parece estar a punto de hacer acto de presencia pero nunca aparece, ni siquiera en los desganados ataques del tiburón, torpemente concentrados y endosados  en el final de la cinta. Unos desmotivados ataques que acaban siendo prueba incontestable del escaso talento de un realizador más preocupado por demostrarnos su ecologismo y su “pericia” para los documentales, que en relatarnos un drama de relaciones humanas necesitado de un desenlace coherente.

Otro de los puntos más negativos de esta película es la inexistente química entre la pareja de actores protagonistas; Olivier Martínez, interprete insustancial donde los haya,ejerce de marido y compañero de aventuras del personaje interpretado por Halle Berry. Martínez, que da vida(por llamarlo de alguna forma) al sufrido marido, es de largo lo peor del film, aparte de la ya mencionada poca química entre ambos actores también tira mucho “pa’tras” lo mal que habla inglés este hombre. Pobre de mí, que he visto la película en V.O,y creedme, ha sido todo un suplicio intentar entender a este mediocre(pero muy guapo…) actor galo.

En definitiva, ‘Marea letal’ es un film insustancial, las interpretaciones de sus protagonistas no podrían ser más desganadas, y ,para más Inri, John Stockwell resulta un narrador desastroso e incapaz de imprimir esa indispensable tensión que todo film de estas carácteristicas debe tener. Aunque también es cierto  que el tiempo invertido en ver esta cinta no me ha parecido un tiempo perdido del todo, ya que las imágenes submarinas de la interacción entre humanos y tiburones son realmente bellas y están sorprendentemente bien rodadas. Lo que me lleva a pensar que quizá el señor Stockwell debería plantearse reencaminar su carrera hacia la realización de documentales, algo para lo que parece tener “algo de talento”. Un talento que,desde luego, no tiene para el cine.

  • Kaabee

    Caquéctico. Me quito el sombrero, oiga XD

    Ni una sola imagen de Halle Berry en bikini. Muy mal eh, muy mal. Aunque fuera la de “Muere otro día”, daba igual…

    • Jordi Vilàs

      No entiendo por qué sorprende tanto la palabra caquéctico xD

      Y sí, lo de la foto de la Berry es imperdonable, a ver si lo puedo solucionar.

      • Kaabee

        La segunda imagen del artículo no vale. Está de espaldas

      • Kaabee

        Lo de “caquéctico” lo decía la Tamara aquella del “no cambié no cambié”, no? Algo en plan “me parece caquéctico!” o asín

  • loula2

    No he visto esta peli, cosa rara en mí que no me pierdo una de tiburones por muy kakosa (o caquéctica 😉) que sea.
    Pero lo que me resulta curioso es que en pantalla no hubiera química entre Halle y Olivier, ya que a raiz de esta película se enamoraron y no se si llegaron a casarse. El francés es un seductor que se termina llevando a Paris a sus compañeras de reparto más espectaculares. El verdadero tiburón blanco del cine es él, que muerde su presa y se la lleva a sus dominios!! 😁

    Por cierto, alguien ha visto «A 47 metros»? Merece la pena? La voy a ver seguro, pero la info es para decidir si voy al cine sola o me llevo conmigo a alguien más sin que me odie a la salida….

    • Jordi Vilàs

      Yo la vi el año pasado y me gustó(pero con matices). Te da unos sustos de la hostia, pero eso sí: el final es una puta mierda, aunque sé de gente a la que le moló.Eluyeni, por ejemplo.

      Saludos.

      • loula2

        Thanks, Reverendo!! 😊