Las 10 mejores películas de 2015 según ‘El club de los cinéfagos muertos’

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Acabado 2015 y habiendo reposado lo visto, en el Club de los Cinéfagos Muertos hemos hecho nuestro top 10. Un año en el que la mayoría de crítica y público ha caído rendido a las ruedas de George Miller, donde asesinas de la China feudal han ofrecido un espectáculo visual totalmente adverso al desierto apocalíptico pero de un goce estético similar. Hemos descubierto una pequeña joya de la animación como La canción del mar, mientras que Pixar conseguía emocionarnos de nuevo con Del revés o Disney reanimaba de la mano de J.J. Abrams la épica de Star Wars. La mirada crítica hacia sí misma de directores estadounidenses con Birdman, Whiplash, Nightcrawler, Sicario, Puro vicio, El año más violento, El puente de los espías, Foxcatcher cuyas lecturas van más allá de la crítica introspectiva, desde enfoques diversos e imágenes más o menos convencionales.

Echamos de menos algunas producciones españolas, más aún tras un 2014 excelso con títulos como Magical Girl y La isla mínima, ya que el estreno comercial de La academia de las musas de José Luis Guerín fue el pasado 1 de enero. Muchos títulos quedan en el tintero, desde documentales como Amy, Red Army, National Gallery o La mirada del silencio hasta los destellos de todas las nacionalidades como Güeros, Pasolini, Aguas tranquilas, Qué difícil es ser un Dios, Viaje a Sils Maria, Timbuktu, Corn Island, El club, Ex-machina  o Gett, el divorcio de Viviane Amsalem. Películas que nos ofrecen la oportunidad de acercarnos a diferentes realidades que respiran aire fresco.

El crítico de cine Carlos Losilla, en el último número de Cuadernos de Cine, comenta la aparente diferencia entre obras como Mad Max: Fury Road, The assassin, Puro Vicio y No Home Movie y como parece haber una corriente subyacente en sus formas, en la que el relato busca un esfuerzo extra del espectador, dejando atrás la causalidad clásica y apostando por una elipsis abierta al vacío. Un síntoma de una generación de cineastas que confluyen en una tendencia sobre la inconexión de los individuos, reflejada en imágenes dentro de la red global hipervinculada e instantánea de la que participamos. Por otro lado, los clásicos siguen en forma, Clint Eastwood y Steven Spielberg a la cabeza y la escuela que les sucede permanece sólida, reinventándose y aportando trazas del mejor cine.

10. Del Revés – Peter Docter, Ronnie del Carmen (2015)

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Por Daniel Carbajo.

A través del conflicto entre las cinco emociones básicas (la alegría, la ira, el asco, el miedo y la tristeza) asistimos al paso de la infancia a la adolescencia, al olvido de mundos infantiles y de amigos imaginarios, a los juguetes que cobran vida y a los pilares del mundo de los niños que se van derrumbando. Como si fuera un extraño país de las maravillas, Tristeza y Alegría entran en un mundo fabuloso que deberán explorar para volver a casa y hacer que Su Anfitriona Riley recupere su entusiasmo original, aunque cuando lo haga, ya habrá crecido y nada será ya como antes. A falta de sorpresas, ya tenemos Oscar a mejor película de animación este año (y sobrado), y no discuto se acuerden también de premiar un guion tan bien parido. No es una película para niños que pueden ver los adultos. Es una obra para el que quiera disfrutar con el cine. Los pequeños se divertirán (y mucho), pero no podrán captar la profundidad del mensaje que se está transmitiendo. Tal como nos recordaba Pixar en Toy Story 3, nos guste o no, hay que madurar, y no es fácil. Hay que saber disfrutar de las alegrías, aceptar las tristezas y afrontar los peligros. Es una película para los más pequeños, pero sobretodo es una película para aquellos que tienen a los más pequeños en casa. Tus hijos se divertirán mientras tú no podrás evitar sacar una lagrimilla. Aquí la crítica de Del Revés por Marcos Oteiza.

9. El puente de los espías – Steven Spielberg (2015)

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Por Pedro Carracedo.

La capacidad narrativa de Steven Spielberg es innegable y en El puente de los espías vuelve a demostrarnos su imprescindible aportación a la historia del cine. Desde la primera imagen en la que el espía soviético, Abel Rudolf, se desdobla en un juego de reflejos, ficción, realidad e incertidumbre hasta la última secuencia donde el tren de la historia observa dos bloques antagonistas desde la memoria estadounidense, Spielberg busca en los grises de la Historia un motivo para homenajear a algunos hombres buenos. El humanismo spielbergiano tapa los ojos de la Historia y destapa la ignominia de sus protagonistas.

8. Puro vicio – Paul Thomas Anderson (2014)

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Por Pedro Carracedo.

El giro formal de Paul Thomas Anderson en sus últimas películas supone un desafío a la consciencia estadounidense y al relato convencional cinematográfico. Puro vicio es una propuesta desbordante, donde la imagen adquiere un persistente difuminado relacionado con la decadencia de un espíritu, de una época que muere tras el funesto 68, de un mundo en conflicto interno entre el individuo y su incomprensible entorno. Donde la esperanza, el deseo reprimido, las ideas desfallecen diluidas en una imagen bruma-posmoderna-fantasmagórica. Al final, solo necesitamos un halo de luz que nos vislumbre el camino entre el hedonismo narcisista, tramas narcóticas, corrupción y actos inmorales, una nostálgica luz que nos haga sonreír. Aquí la crítica de Puro vicio por Marcos Oteiza.

7. Langosta – Yorgos Lanthimos (2015)

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Por Marcos Oteiza.

Los relatos de Yorgos Lanthimos se formulan como alegorías, planteamientos simplificados en los que desplegar una serie de elementos y observar las consecuencias, de las que derivan moralejas siempre funestas. Este esquema se repite en Langosta, donde la sociedad de un futuro cercano obliga a los solteros a encontrar compañero sentimental en un tiempo determinado, o de lo contrario son transformados en animales. Y a pesar de repetir en su papel de demiurgo malicioso sin compasión por sus protagonistas, el director parece haber encontrado ciertos resquicios emocionales en los que desarrollar algo parecido a una historia de amor clásica, registro que no tenía cabida en la sátira descarnada de sus anteriores esfuerzos. Aquí la crítica de Langosta por Pedro Carracedo.

6. It follows – David Robert Mitchell (2014)

Itfollows

Por Rafa Martínez.

Me reitero en la idea de que el género de terror en la actualidad se encuentra bastante de capa caída, pero hay ocasiones en las que te sorprende. IT FOLLOWS es más que un homenaje a aquellas cintas ochenteras con clara vocación de impactar a un público que se dejaba sorprender fácilmente. Nuestra generación ya ha visto de todo y ya damos por perdido un género que ha dado mucho al cine. Con claras reminiscencias a uno de los maestros del terror, como es John Carpenter, la película crea una identidad propia, con una atmósfera que acojona de verdad y una BSO inquietante, utilizando para ello una amalgama de sintetizadores tétricos, que no hacen más que dotar a la película de un malrollismo más generalizado, si cabe. Si bien es cierto, que peca de escenas de relleno, en conjunto podemos afirmar que el terror sí se puede reinventar y que David Robert Mitchell lo ha logrado. Bienvenido. Aquí la crítica de It Follows por Rafa Martínez.

5. Nightcrawler – Dan Gilroy (2014)

Jake Gyllenhaal plays an unscrupulous news cameraman in the thriller Nightcrawler

Por Rafa Almena

La ópera prima de Dan Gilroy es una brutal sátira sobre los medios de comunicación y el verdadero objetivo del cuarto poder en la era del 2.0: morbo, sensacionalismo, y cuanto más rápido, mejor. Todo ello representado en uno de los personajes más infames y deleznables que nos ha dado el cine: Lou Bloom, un yonqui de desgracias, un rondador nocturno que se alimenta de las miserias ajenas para vivir de ellas y hacerse rico a su costa, interpretado por un Jake Gyllenhaal inconmensurable ofreciendo una interpretación injustamente ignorada. El miserable personaje que es Lou Bloom está promovido por una sociedad simbolizada en esa cadena de informativos que busca el morbo y la inmediatez, aunque haya que llevarse por delante la ética, liderada por Nina Romina, una recuperada para la causa Rene Russo. Además, Gilroy no se amilana y decide llevar la magnífica premisa hasta las últimas y devastadoras consecuencias. Bienvenidos a este carrusel de la miseria humana que es Nightcrawler. Aquí la crítica de Nightcrawler por Jorge Capote.

4. Sicario – Denis Villeneuve (2015)

Sicario

Por Jon R.

Desde Incendies (2010), que fue donde la gran mayoría de mortales conocimos al director canadiense Denis Villeneuve, han venido Enemy (2013) y Prisioneros (2013), títulos que, junto a la primera mencionada, han gozado de buen respaldo crítico (en mayor o menor medida cada una de ellas, pero en general bastante bueno) y dentro de un tiempo llegará la segunda y esperada (aunque también temida) entrega de Blade runner (Ridley Scott, 1981). Pero antes de ello hemos tenido oportunidad de ver Sicario, una película que nos cuenta muchos de los tejemanejes de la policía federal norteamericana y de los narcotraficantes por conseguir lo que quieren: unos, atrapar a los malos, y los otros, dinero y más dinero. Con todo ello, intentar mantener un orden. En ese orden entra Villeneuve, que lo pone, y hay que ver de qué manera. La película, arropada por grandes nombres del celuloide como Benicio del Toro, Josh Brolin y Emily Blunt, está llena de grandes momentazos, repleta de puro suspense, con un pulso magistral, de esos que dejan al espectador pegadísimo en la butaca. Desde su inicio, pasando por la salida de Ciudad Juárez (mi momento preferido), hasta la zona de túneles. Con ello, el espectador manteniendo la respiración y atento a la historia que se cuenta, con Del Toro llenando la pantalla, como siempre. En fin, con esta excelente película y con los precedentes comentados, creo que Denis Villeneuve se ha ganado a pulso que no le tengamos tanto miedo a Blade Runner 2. Quizás antes de ésta llegue otro proyecto suyo, también en preproducción, titulado Story of your life, con reparto previsto de Amy Adams, Jeremy Renner y Forest Whitaker.

3. Birdman – Alejandro González Iñárritu (2014)

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Por Jon R.

“Iñárritu es un pretencioso”, “le gusta mucho su propio ombligo”, “no sabe hacer cine”, “va de guay”, “el plano secuencia está demodé”… Piropos de este estilo se ganó el mejicano Alejandro González Iñárritu por su penúltima película, con la que triunfó en los pasados Oscar, amargando la noche por excelencia del cine a toda esa cantidad de haters que decían cosas como las del inicio de estas palabras. En lo que a mí respecta, no me fijé en todo eso. Puede que no les falte razón en eso de que Iñárritu sea un chulito de playa con su pelazo y su piel morena que vaya de guay intentando hacer ver que sabe de cine, pero a mí me gustó mucho esa historia de un perdedor (Michael Keaton, resurgiendo), un actor problemático y con problemas, en horas no bajas, sino perdidas, que discute con su hija (muy bien Emma Stone, como siempre, hay que ver lo que vale esta chica) y con todo el mundo, incluyendo a un actor soplapollas que se cree que puede hacer lo que quiere, cuando quiere y con quien quiere (Edward Norton parodiándose a sí mismo). El plano secuencia me interesó a pesar de que sí, vale, ya no llama tanto la atención ver una película hecha así. Y además, con un final que también da para debatir –del que yo, claro, tengo mi propia teoría en base a lo que se ve– y que no me cabe la menor duda de que quienes odian Birdman, quienes odian a Iñárritu, detestan a más no poder y con todas sus fuerzas. Pero es que en todo ello hay guiños, críticas nada sucintas al mundo de la farándula y a quienes escriben sobre ello, y ¿por qué no? un canto a la vida, a seguir viviéndola, sintiéndola, a tirar p’alante, a olvidarse de todo lo demás, a volar sin tapujos. Aquí la crítica de Birdman por Rafa Almena.

2. Whiplash – Damien Challeze (2014)

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Por Daniel Carbajo.

Miles es un chaval que está dotado para la batería: tiene capacidad para ser bueno, muy, muy bueno. ¿El mejor? Es su sueño, pero no es fácil. En la academia coincide con JK Simmons, que considera que la mejor manera de alguien de su potencial máximo es llevarlo hasta el límite. Si es suficientemente bueno, aguantará; sino vale, acabará rompiéndose. Así de simple. La propuesta argumental es mínima, pero es jodidamente vibrante. El objetivo del cine era (y es) provocar las sensaciones que te dejan cintas como ésta. La película agarra al espectador desde el comienzo y ya no le suelta hasta el final. Cuando lo hace, deja a éste exhausto y con ganas de más. El film tiene su origen en el corto del mismo nombre con el que Daniel Chazelle se llevó Sundance, consiguiendo la financiación para trasladarlo al largometraje. Estoy seguro que JK Simmons llevaba años esperando un papel como el que tiene. Qué ganas tan enormes que tendría de dar rienda suelta a todo su sadismo y llevarse una estatuilla la mar de merecida: Es odioso, vomitivo, te va a llevar al límite, como aprendiz y como espectador. Es asombrosamente detestable, y es tan bueno como detestable. Aquí la crítica de Whiplash por Jorge Capote.

Y el final, oh, el final.

1. Mad Max: Fury Road – George Miller (2015)

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Por Hugo Rojo.

‘Mad Max: Furia en la carretera’ es puro lenguaje cinematográfico. Miller ha cogido el cine de acción y lo ha desprovisto de todo lo superfluo para entregarnos una película brillante en su aparente simplicidad. Puro nervio y adrenalina que te agarran de estómago y no te dan ni un respiro hasta acaba la persecución, una orgía de destrucción rodada con una precisión milimétrica. Una nueva entrega de la saga que no se queda mirando al pasado como puro ejercicio de nostalgia sino que coge los elementos básicos y crea algo nuevo, reinventa un género (o varios). Una película que esconde múltiples lecturas y que recupera esa sana costumbre de no explicarse a sí misma, de confiar en el espectador para captar su componente alegórico. También es el descubrimiento de uno de los personajes femeninos más potentes y carismáticos del cine reciente, Furiosa. Sin desmerecer al Max que interpreta Hardy, diferente pero reconocible y que es capaz de comunicar más con cuatro gruñidos y el lenguaje corporal que la mayoría de personajes en cientos de líneas de diálogo. En definitiva, más libre, más loca, más surrealista, más espectacular, más contemporánea pero sin dejar de ser Mad Max. Una obra maestra y la mejor superproducción hollywoodiense en mucho tiempo. Aquí la crítica de Mad Max: Fury Road por Rafa Almena y el análisis iconográfico de Marcos Oteiza.

  • Bellverona

    En general estoy bastante de acuerdo con vuestra lista, variada y en la que caben muchos géneros cinematográficos.
    Ha sido un buen año.

  • loula2

    No he visto todas aún, pero si las que van en cabeza, y estoy completamente de acuerdo.
    Para mi, este ha sido el año de Mad Max.

  • PORTALPA

    Aprovecho para recomendar Mandarinas (Mandariinid), pequeña gran película, de lo mejorcito que he podido ver en el pasado año. No se la pierdan.

    Saludos.

    • loula2

      “Mandarinas” es estupenda como alegato contra la violencia de la guerra. Y los personajes transmiten humanidad. Pero como película no me entusiasmó tanto como esperaba, la verdad….
      Saludos, Pablo!! 🙂

      • Pedro Carracedo

        A mí me dejó un poco indiferente, muy bonita, humanista, antibelicista, etc. pero visto mil y una veces. Me pareció mucho más interesante Corn Island, sus formas son muy diferentes pero ambas tramas están ambientadas en una Georgia en guerra, desarrolladas en tierras de nadie y con el trabajo agrícola como eje.