Especial “Stephen King” (XII): ‘La rebelión de las máquinas’ – ¡Ay, Manolete…!

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Como ya adelanté en la anterior entrega de este especial, la mayor novedad en cuanto a esta película, llamada ‘La rebelión de las máquinas’ en nuestro país, y que, por favor, no confundáis con la tercera parte de ‘Terminator’; es que es el mismo Stephen King el que, aparte de escribir el guión, se encarga de dirigirla. Pues bien, como muchos ya habréis adivinado, y seguramente no os haya hecho falta ver la película, lo cierto es que deja mucho que desear. Que no os engañe mi devoción al escritor, lo que vienen a continuación no son excusas para justificar el resultado de esta obra. Sirvan, pues, de crítica a Hollywood y su manera de vendernos sus productos. Como ejemplo contemplemos el cartel que encabeza esta entrada. El nombre de Stephen King era un reclamo muy suculento. Famosas eran también, sus diferencias con Stanley Kubrick, por ejemplo, con el que tuvo sus más y sus menos mientras se desarrollaba la versión cinematográfica de ‘El resplandor’. ¿Qué mayor reclamo, pues, que una adaptación dirigida por él mismo para atraer al público?. Tal ciega era la confianza, que el autor dispuso de un suculento presupuesto, unos 10 millones de dólares, impensable para otros directores noveles, y que se gastó, principalmente, en explosiones.

Aunque no os lo creáis, el escritor tenía poco interés en dirigir una película. Fueron, como ya digo, las técnicas de “marketing” en Hollywood en general (y Dino de Laurentiis en particular) los que llevaban años intentando que King dirigiera alguna de las adaptaciones de sus obras, algo que este rechazaba sistemáticamente. Fue cuando este entregó un guión basado en su historia corta ‘Camiones’, incluida en su libro ‘El umbral de medianoche, y que estaba llena de anotaciones del autor, mostrando múltiples ideas y alternativas a la manera de visualizarla, los que llevaron al productor insistir por enésima vez, pensando que podría ser un director competente. 

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Huelga decir que este aceptó, pero prudente, impuso sus propias condiciones. En realidad la más importante era que, en caso de que vieran que el proyecto no se desarrollaba de manera satisfactoria, le quitaran de la silla del director sin dudarlo. El problema es el halo de estrella que envolvía al escritor y que le alienó durante la producción (para ser justos, sus adicciones tampoco ayudaron en este sentido). Añadiendo el hecho de que el equipo de producción, en su mayoría, era italiano, y King no hablaba ni una palabra de este idioma, la comunicación brillaba por su ausencia. Hablando en plata, nadie le supo decir al autor que la película tenía toda la pinta de ser una soberana mierda. Y así acabó…

La sinopsis, al igual que la conclusión de la película, en sendos títulos de crédito, es bastante ridícula y nos avisa del desastre. La Tierra, tras ponerse a la estela de un misterioso, sufre una rebelión por parte de las máquinas, que cobran vida. Estas, aparte de no estar nada contentas con su posición con respecto a los seres humanos, demuestran una organización cuasi – perfecta y una enorme voluntad a la hora de cumplir su máxima: acabar con la humanidad. Para ello, no dudan en utilizar maneras, a cada cual más variopinta, de destrozar y aniquilar a cualquiera que se atreva a cruzarse por su camino.

La película viene a confirmar el miedo que demuestra Stephen King a la tecnología y a la, cada vez más evidente, dependencia que tiene el ser humano hacia esta. Sirva como ejemplo el relato corto que da base a esta película, o sus otros dos libros con coches “maléficos’ como son ‘Christine’ o ‘Buick 8’, para darnos cuenta de la creciente inquietud del autor hacia este tema. No es un tema ajeno a otros autores, siendo el ejemplo más reciente la muy recomendable ‘Black Mirror’, serie inglesa a cargo de Charlie Brooker. 

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Como protagonista tenemos a Emilio Estevez, hijo de Martin Sheen y hermano de Charlie Sheen, en una actuación… para rememorar. La película es una mezcla rara entre “techno-terror” y comedia, que en ningún momento llega a funcionar. Tras una primera mitad muy floja, la película se desmadra en un “sinsentido” de explosiones y muertes en lo que lo único que se ve con claridad es la capacidad imaginativa del escritor a la hora de ponernos en contexto. Y este es, principalmente, el aspecto positivo de la película. Eso y la banda sonora a cargo de AC/DC, que se encargaron del aspecto musical. De hecho, el álbum ‘Who made who’ fue presentado como parte de esta película, aunque bien es cierto que tan sólo las canciones ‘Who made who’, ‘D.T.’ y ‘Chase the ace’ se crearon para este, las otras ya formaban parte de otros discos.

Dos nominaciones a los premios Razzie, para Stephen King, y para Emilio Estevez, es lo que ha quedado de esta ‘La rebelión de las máquinas. Premios que sólo Prince y su ‘Under the Cherry Moon’ evitaron que fueran al escritor de Maine y al director de ‘Bobby’ (Emilio Estevez, 2006).

El propio autor ha señalado a esta película como la peor adaptación que se haya hecho de sus películas, y jamás se ha atrevido de nuevo a ponerse detrás de las cámaras. Lo calificó como una experiencia horrible, y se sintió muy solo durante la producción. Nadie le hablaba con honestidad (ni aunque fuera en italiano). Nadie supo evitar el desastre. En alguna entrevista ha reconocido que el único motivo (remoto en todo caso) por el que volviera a plantearse dirigir otra película es limpiar su nombre.

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Sea como fuere, la película es considerada por casi todos un auténtico desastre. El confuso discurso de esta, refiriéndome a la mezcla entre humor y el terror gráfico del que hace gala (y que le hizo sufrir los cortes de la censura para tener una calificación con mayor proyección de público), unido a la nula capacidad del director para meternos en la historia, en lo que se convierte en una enumeración de sucesos sin el mayor interés; se traduce en una producción para el olvido. Sin embargo, su trascendencia es palpable, y yo lo achaco a los numerosos fanáticos (entre los que me incluyo) y que en su faceta de “completistas”, son los que han hecho posible, entre otras cosas, la edición de esta película en DVD; una parodia de los Simpsons (en el episodio llamado ‘Maximum Homerdrive’ y que alude al título en inglés de esta película); un ‘remake’ para televisión , e incluso un sitio web de fanáticos de esta película.

 La próxima adaptación de una obra de Stephen King tampoco estaría exenta de polémica. Sin embargo, no podréis averiguar de qué se trata hasta la próxima entrega de este especial.

Un saludo, cinéfagos. Hasta la próxima.