Especial “La Generación de la violencia”: Samuel Fuller

Sam Fuller Cinéfagos Violencia

“…Tenemos demasiados intelectuales que tienen miedo de usar la pistola de sentido común…”

-Sam Fuller-

Bueno, analizadas ya tres obras del gran Anthony Mann pasamos a presentar a otro de los nombres célebres  que forma parte de ese selecto club de directores que, en los años 50, cambiaron el modo de ver y de hacer cine. Ahora es el turno de Samuel Fuller, sí, el tío de la foto de arriba, el que se está calzando un habano de agárrate y no te menées.¿Queréis saber más de este grandísimo realizador? Pues pasad, pasad, no os quedéis en la puerta.

Samuel Fuller Cinéfagos 1

Samuel Michael Fuller nació el 12 de agosto de 1912 en la Worcester, Massachusets, pero creció e hizo su vida en Nueva York. En su juventud trabajó como periodista criminólogo  publicaciondo artículos en el New York Journal, el New York o el Evening Graphic. También explotó su faceta como escritor publicando ‘Run, baby, run’ (1935), un relato pulp que pasó sin demasiada pena ni gloria.En los años 30,Fuller, comenzó su carrera cinematográfica como guionista. Hasta que los Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra, un conflicto en el que  participó destinado a Europa y después en África. Gracias a sus hazañas bélicas recibió el Corazón de Púrpura y la Estrella de Plata.

Balas vengadoras,Casco de acero,A bayoneta calada,Manos peligrosas,La casa de bambú,Cuarenta pistolas,Bajos fondos,Corredor sin retorno,Uno Rojo, división de choque o Perro blanco, son algunos de sus títulos más célebres.

Fuller se caracterizaba por su enérgico estilo visual, un explícito trato de la violencia, un talento innato para la narración, y por su afán por contar historias con trasfondo. Directores como Jean-Luc Godard, Tarantino o Scorsese han mostrado en más de una ocasión su admiración por Fuller. Estad atentos, en breve(en nada) analizaremos algunas de las obras más representativas de la filmografía de Fuller.

  • Miguel Alcalá

    Estoy muy de acuerdo con tu opinión acerca de no dejar que la ideología de una película estropee sus cualidades. Hay pelis fachas de cojones que son magníficas y rojadas inaguantables que son obras maestras.

    Sin embargo, cuando la principal oferta de una cinta es su mensaje político, a veces es divertido entrar en el juego y analizarla desde ese punto de vista. Eso sí. No estar de acuerdo con el mensaje no debería impedir ver otras virtudes, y eso puede ser bastante jodido.

    Por lo demás, gran crítica. El buen cine negro nunca defrauda.

    • Jordi Vilàs

      Jajajaja, tienes mucha razón Miguel. De hecho, que me meta a analizar y a debatir la ideología de alguna cinta sobre la que escribo depende de mi estado de ánimo. A veces me siento guerrero y entro al trapo, otras veces–como ésta–no me apetece nada de nada hablar de algo que no sea cine. Pero ya te digo, depende de cómo me encuentre. Quizá esta obra sí merecía un trato más “político”, pero no me ha apetecido. A lo mejor mañana me arrepiento.

      Saludos y gracias Miguel 😉

  • Loula2

    Un director muy personal, y un tipo muy interesante!!
    Todavía recuerdo lo que me impactó su “Perro blanco”….

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