Especial ‘La generación de la violencia’: Robert Aldrich

robert-aldrich-jonr01

Está claro que el acontecimiento cinematográfico de 1955 para nosotros es la revelación de Robert Aldrich (François Truffaut sobre la película de Aldrich The big knife)

Si en el post introductorio sobre Nicholas Ray abríamos con una cita de uno de los grandes adalides de la nouvelle vague, Jean-Luc Godard, en esta entrada sobre Robert Aldrich hacemos lo propio con otra de las grandes cabezas de aquel movimiento: Fraçois Truffaut, quien junto a sus compañeros estaba maravillado con lo que les mostraban los inicios de Aldrich como director.

Robert Aldrich nació en 1918 y murió en 1983, con una amplia lista de grandes películas, de éxitos y de fracasos, tanto críticos como comerciales (aunque ya se sabe: muchas de las películas criticadas hace muchos años, con el paso de los años acaban siendo reivindicadas y reconocidas mundialmente). Empezó en el estudio RKO como ayudante de dirección de grandes maestros como pueden ser Jean Renoir, Joseph Losey o Charles Chaplin, hasta que en los tempranos años 50 decide por fin ponerse a dirigir películas y a reconocer abiertamente con ellas que el mundo en el que se movía era, claramente, de izquierdas (tengamos en cueta lo amenazada que estaba esta veriente política en aquellos años debido al macartismo)

Es entre 1954 y 1956 donde realiza cinco películas que hicieron que la gente se quedara con su nombre, ya que éstas retrataban todo aquello de lo que os estamos hablando en este especial sobre “la generacion de la violencia” (y que por cierto hicieron que fuera etiquetado como una especie de Orson Welles debido a su forma de narrar): una sociedad cansada y crítica, y una violencia que bien podía verse de forma física o bien psicológica y moralmente. Estos cinco títulos son Apache (1954), Veracruz (1954), The big knife/La podadora (1955), El beso mortal (1956) y Attack! (1956).

Podría decirse que la filmografía de Aldrich ha pasado por varias etapas: la primera es la que incluye los títulos ya mencionados, junto al melodrama Hojas de otoño (1956), cerrándose esta etapa durante el rodaje de Bestias de la ciudad (1957) debido a desavenencias importantes con Harry Cohn (presidente de la Columbia) por tratar la película ciertos temas peliagudos relacionados con mafia, empresarios y sindicatos.

La segunda etapa del director la componen películas realizadas en el exilio, en países como Alemania, Mexico o Italia (donde rodó Sodoma y Gomorra -1962) y donde ya empezaba a verse que una de las señas de identidad de las películas de Aldrich eran las películas con varios protagonistas masculinos. Tras este exilio y cuando Aldrich ya veía que no tenía el éxito que esperaba, vuelve a Estados Unidos, donde comienza una nueva etapa realizando (aparte de otras) dos películas que sorprenden y que sí terminan gozando del beneplácito de crítica y público: la terrorífica ¿Qué fue de Baby Jane? (1962) y el divertimento Doce del patíbulo (1967). Será tras el éxito de esta película que funde su propio estudio: Aldrich Studios, que tendrán una vida de cinco años, con la que procuró defender la independencia y la libertad de realización de películas.

La última etapa de la cinematografía de Aldrich vendrá identificada por éxitos y fracasos, algunos incomprensibles sin duda. Es la etapa en la que están películas como La venganza de Ulzana (1972, película que fue acusada de racista y de anti-india), El emperador del Norte (1973, de la que dijeron que era demasiado banal) o Los rompehuesos (1974, uno de los éxitos comerciales de Aldrich), entre otras.

En los años setenta, claramente Robert Aldrich fue marginado críticamente (al igual que le ocurrió a su compañero Don Siegel), y no entiendo las razones. Cierto es que fueron unos años complicados para el cine de Hollywood, que no parecía tener rumbo fijo y con nuevas figuras asomando la cabeza en el panorama comercial y autoral (Spielberg, Coppola, Scorsese…), pero sin duda en esos últimos años también Aldrich siguió representando todo aquello por lo que es especialmente recordado y que tan bien supo plasmar en sus inicios.

Burt Lancaster, Gary Cooper, Lee Marvin, Jack Palance, Ernest Borgnine o Burt Reynolds son algunos de los grandes nombres masculinos que trabajaron con él (hombres que, como se ve, tenían una fuerza física evidente, siendo algo característico de las películas de Aldrich). Por cierto, Robert Aldrich nunca ganó un Oscar, ni siquiera estuvo nunca nominado.

Continuamos, pues, con el especial de “la generación de la violencia” y algunas de las películas de Robert Aldrich…

robert-aldrich-jonr02

Aldrich con Bette Davis y Joan Crawford en el rodaje de ¿Qué fue de Baby Jane?

Referencias: Revista Nosferatu (número 53-54): La “generación de la violencia” del cine norteamericano. Octubre 2006

  • http://gravatar.com/soygonzalo GUNZALOBILL

    Gran director a reivindicar. Me ha sorprendido que ‘El Emperador del Norte’ fuera considerada banal, estos críticos… Me faltan varias por ver del director, así que bienvenido sea este especial.

    Una de sus películas olvidadas y que a mí me encanta es ‘Comando en el mar de China’, que es tan buena como ‘Doce del patíbulo’, si no mejor. Y lo dice un fan absoluto de esta última.

    • Alberto

      Buen director sin duda, lo que he visto de él siempre me ha parecido destacable.
      Me apunto esa Comando en el mar de China que no la he visto 😉
      Gracias y saludos

      • kabe

        Es un director de esos a reivindicar, como tantos otros. A mí, de lo que he visto suyo (que no es todo, claro), me ha gustado mucho. Es de esos que pillaran lo que pillaran, le daba un buen toque propio.

        Saludetes, Gunzalobill & Alberto!