Especial Hammer Films: ‘The mystery of The Mary Celeste'(Denison Clift,1935) — El despertar de un mito

Mistery Of Mary Celeste Hammer

En estos tiempos aciagos y carentes de imaginación en los que por suerte o por desgracia nos ha tocado vivir, parece que hablar del  género de terror sea hablar de un tipo cine de maloliente, repudiado, y condenado perpetuamente a ser la fea del baile. Siempre a la sombra de los géneros eternamente aplaudidos–por esa “gafapastil” y petulante inercia cinéfila–.  Un género(el de terror) que, actualmente, parece dirigido a unos targets determinados: Jovencitos con acné, poco exigentes, ávidos de  aventuritas  amorosas y soporíferas entre licántropos y vampiritos cachas. O  esos que se lo pasan pipa con filmes ampulosos y megatrillados protagonizados por fantasmas–de clara influencia oriental– cadavéricos, despeinados y de movimientos sincopados.

Nada más alejado de la realidad, pues dicho  género–sin recurrir o recurriendo a los tics mencionados– nos ha regalado verdaderas obras maestras del séptimo arte que han hecho las delicias de los cinéfilos más exigentes y han influenciado a muchos de los más respetados cineastas de la historia del cine, dejando para el recuerdo obras imprescindibles y de obligado visionado para todo amante del celuloide.  Pero a la vista está que el género de terror no está pasando por su mejor momento en cuanto a calidad y originalidad se refiere.  Aún así sigue aguantando el tirón,  produciendo excelentes resultados de taquilla,  generando muchísima expectación, y  de vez en cuando, muy de vez en cuando, también nos obsequia con alguna que otra obra más que digna.

Pero siendo completamente sincero –algo que siempre intento ser– y realista, dirijo mi mirada hacia  atrás y mis pequeños ojos se entristecen, y es en ese lacrimal momento de zozobra es cuando mi amiga la melancolía hace acto de presencia, me juega una mala pasada y empiezo a extrañar tiempos pasados en los que este maltratado género desprendía elegancia, erotismo y horror por partes iguales. Tiempos en los que el color de la sangre era de un rojo más intenso, tiempos en los que que el simple chirriar de una puerta cerrándose a nuestras espaldas nos hacía estremecer de miedo. Tiempos en los que los efectos digitales  no eran más que un inalcanzable sueño de futuro y en los que la oscuridad, la poesía, la teatralidad y el respeto por la la literatura iban cogidas de la mano. Esos añorados tiempos en los que la imagen de un lúgubre y tenebroso castillo nos evocaba a un terror tan mágico como perturbador  y hacía aflorar nuestros temores más ocultos. Una época dorada del cine fantástico y de terror que merece ver su nombre escrito en mayúsculas : HAMMER FILMS. Una productora que es leyenda viva del séptimo arte.

Mistery Celeste Hammer

Nos encontramos en el año 1934, cuando un hombre llamado William Hinds, comerciante de joyas y miembro de una pareja cómica llamada Hammer y Smith, reuniría el valor y capital necesarios para crear una pequeña productora de cine, a la que bautizaría bajo el nombre de Hammer Productions Ltd. Poco se podía imaginar Hinds que dicha empresa  se convertiría en un sello legendario y de culto que para muchos –incluido un servidor–  ha sido y será  la más interesante y  prolífera productora de cine de horror y de ciencia-ficción de la historia del séptimo arte, siempre con permiso de la Universal, claro está.

En 1935 la Hammer vio nacer su primera obra : ‘The public life of Henry VIII’ ,una comedia dirigida por Bernard Mainwaring que paso sin demasiada pena ni gloria. Y en ese mismo año(1935)  empezarían a poner sus ojos en el cine fantástico produciendo el film : ‘The mystery of the Mary Celeste’ protagonizada por el Bela Lugosi y dirigida por Denison Clift. Y precisamente de esta obra hablaremos hoy. No porque sea un gran filme–que no lo es– sino porque esta “insignificante” y olvidada cinta fue el inicio de un camino que marcaría para siempre la historia del cine, el origen de una leyenda. El despertar de un mito.

La historia real del Mary Celeste  es un misterio digno de Cuarto Milenio: El 5 de noviembre de 1872 partía desde el puerto de Nueva York dirección Génova con el Capitán Benjamín S. Briggs al mando del navío, que iba cargado con 1.700 barriles del alcohol industrial . En el barco,además del capitán, viajaban 8 personas : la tripulación del barco(7 hombres) y la mujer de Benjamín Briggs. Exactamente un mes después de haber zarpado el Mary Celeste fue hallado navegando a la deriva cerca de la costa de Gibraltar. No había nadie a bordo. Todos los tripulantes y viajeros habían desaparecido sin dejar rastro alguno. Y la última anotación en el cuaderno de bitácoras se había hecho el 25 de noviembre.

Hammer Mistery Celeste

Tomando prestada esta espeluznante historia Charles Larkworthy y el mismo Denison Clift escribieron el guión de ‘The Mistery of Mary Celeste’. Un libreto  austero pero muy afanoso y teatral, que apuesta claramente por dar profundidad a los personajes en detrimento de otros aspectos que quizá deberían haber sido tratados con más esmero, como la descuidada puesta en escena. Sin duda alguna el más beneficiado de todos los personajes es el interpretado por el mítico Bela Lugosi. Un actor legendario acostumbrado a otro tipo de papeles más abúlicos y fríos, y que en este filme nos sorprende con una interpretación quizá un pelín sobreactuada pero muy diligente y creíble. Lugosi es Antón Lorenzen, un veterano marinero de aspecto desgarbado,mirada triste y penetrante, con evidentes síntomas de haber sido  maltratado por la vida.  Algo que queda patente desde su primera aparición en escena, en la que la Clift  nos presenta–de forma muy hábil– a un un hombre sucio, desgreñado,que se mueve con lentitud y desgana, casi arrastrándose, con su simbólico y pesado  petate colgado del hombro, un petate repleto de desdichas .Un hombre herido y atormentado que parece esconder un terrible secreto.

Intuimos que Lorenzen acaba de llegar de un largo y traumático viaje que le ha dejado secuelas imborrables, tanto psíquicas como físicas. Algo que queda patente cuando el marinero entra en un bar y sus propios amigos y el barman lo confunden con un vagabundo. Y cuando finalmente le reconocen y le preguntan qué ha sido de él durante los últimos seis años, él, cabizbajo, rompe a llorar sin poder pronunciar una sola palabra. Una triste escena en la que Lugosi se luce con un melancólico manejo de la gestualidad insólito en él, al menos en este contexto, que requería de tintes necesariamente dramáticos, algo a lo que no estaba habituado este interprete. Casi siempre–o siempre– encasillado en el mismo tipo de papeles, por los que será recordado eternamente.

Hammer celeste

Precisamente en escenas como ésta es donde podemos encontrar los mayores aciertos de esta cinta: en la brillante presentación de los personajes,todos y cada uno de ellos perfectamente dibujados. Y en el pasmoso y brutal–igual de estremecedor en la actualidad– retrato que nos ofrece Denison Clift de la tremebunda vida de los marineros de la época, unos hombres rudos, taciturnos, curtidos en el más cruel y traicionero de los infiernos terrenales(el mar). Pero que cuando quieren y pueden  se muestran vivarachos y agradecidos por seguir existiendo celebrando cada día que pasan en tierra como si fuese el último, ahogando sus penas–no sus miedos– en alcohol . Unos tipos que no pierden el buen humor a pesar de todas las penurias que cargan en sus anchas y fornidas espaldas. Un humor del que no está carente esta obra, y que Clift aprovecha de maravilla en la genial escena en la que el segundo de a bordo recluta a la tripulación en el bar–¿dónde si no?– . Seguramente el momento más amable de la película.

El misterio y el suspense están presentes en todo momento en este relato. Lo que queda claro es que Clift se divierte como nadie jugando al eterno juego del gato y el ratón con el espectador. Desde el mismo inicio del filme, de un modo nada sutil, ya nos presentan a unos cuantos sospechosos con poderosos motivos para querer “aguar” la fiesta de Briggs y hacernos más amena la odisea del Mary Celeste. ¿Quién será el asesino?–si es que hay asesino– ¿Qué motivos tendrá? ¿Los despechados celos?¿la venganza?¿ la locura?¿la abrumadora y esquizoide sensación de soledad inherente a los viajes marítimos? ¿O  simplemte la maldad? Quizá todos los motivos sean válidos. Pero Clift dirige nuestra atención hacia varios personajes, y todos ellos parecen tener alguna razón;aunque quizá “razón” no sea precisamente la palabra adecuada ya que,como ha quedado demostrado sobradamente a lo largo y ancho de la historia de la humanidad, la razón es algo que el hombre pierde con excesiva facilidad. Y más aún si se trata de un grupo de personas que conviven en un espacio cerrado; sí, sí, he dicho cerrado. Pues un barco no es más que un espacio cerrado a merced de los elementos, y de la caprichosa y brutal inmensidad del océano. Sin duda alguna, uno de los lugares  idóneos para caer en los brazos de la vesania y del delirio. Algo que Denison Clift logra transmitir con bastante eficiencia pero con cierta frialdad.

 Mary Celeste Hammer 1

‘The mystery of the Mary Celeste’ tiene poco o nada de ese cine fantástico tan característico de la Hammer. Es un drama, con toques de suspense, un retrato de la terrible vida marítima, algo que se ve perfectamente reflejado en las reacciones de Sarah(la futura esposa del capitán) ante el brutal modo de vivir–si es que se puede llamar así–de los hombres de mar.  Una historia de achares, de fanatismo, de venganza.  ‘The mystery of the Mary Celeste’ no es una gran película, es tosca y apática en las formas.Quizá demasiado teatral. Pero señores/as,estamos demasiado resabiados, recordemos que es un filme del año 1935. Y os seré sincero, aunque no sea una cinta de terror de las más estimables y recordadas de la Hammer se merece todo mi respeto. ¿Por qué? Pues muy sencillo, esta película–en cierto modo–abrió una senda,  apuntó con el dedo el camino que debía tomar esta insigne productora británica. Y sólo por eso ya es digna de admirar.

En fin, aquí termina el primer post del Especial Hammer. No os avanzare cúal será el próximo título que analizaremos ¿Quizá algo de ciencia-ficción? ¿Chi lo sa?

  • http://meitnerio.blogspot.fr Daniel Carbajo

    A los pioneros uno debe reconocerles el mérito, aún cuando su leyenda resulte ser menos intensa cuando se la conoce de primera mano

    • Jordi Vilàs

      Sí señor. Benditas palabras.

      Un saludo Dani.

  • Loula2

    Muy interesante, Jordi!!
    No había oído hablar de esta película, ni del caso del barco fantasma. Pero este tipo de historias de desapariciones en alta mar siempre son fascinantes. Y Lugosi, como Karloff o Peter Lorre, dan solidez a cualquier papel con su mera presencia.

    • Jordi Vilàs

      No es una gran película, ni mucho menos, pero Lugosi está espléndido, y muy apartado–o quizá no tanto…–de esos papeles a los que nos tenía acostumbrados.

      Un abrazo Gloria, y gracias 😉 Por cierto, espero que pases una SS genial.

      • Loula2

        Lo mismo digo, Jordi 😉
        Un abrazo y que disfrutes de las torrijas (en Tortosa también se estilan, no?)

      • Jordi Vilàs

        Jajajajaja, qué va. Aquí de torrijas pocas, aquí en semana santa se comen Monas de cabello de ángel. Algo muy empalagoso. No soy demasiado de dulces yo.

        Un abrazo guapa!!

  • andreakaleidoscope

    Otra nostálgica aquí. Difícil no dirigir la mirada hacia atrás cuando buscamos ciertas cualidades en una obra. En particular, las que has identificado en el género del terror del pasado:” elegancia, erotismo y horror, por partes iguales”. En relación a esto, considero que la actual primacía de lo explícito, la cultura de lo obvio, atentan severamente contra estas características y nos hacen agradecer cualquier intento idealista de recuperación de la belleza perdida.

    La película. Cuando la vi me quedé con la impresión de una obra que, sin ser grandiosa, tenía aspectos rescatables como el suspense. A Lugosi me costó reconocerlo por lo atípico de su rol. La actriz Shirley Grey, la única presencia femenina en la historia, da un contrapunto muy grácil a la rudeza de los hombres de mar. Y qué bien logrado el horror que se dibuja en los rostros de estos hombres al contemplar aquello que el director se niega a mostrarnos.

    En todo caso, ¿llevar una mujer y un gato negro a bordo no es tentar demasiado a la suerte del marinero?

    Saludos Harry.

  • Jordi Vilàs

    “… considero que la actual primacía de lo explícito, la cultura de lo obvio, atentan severamente contra estas características y nos hacen agradecer cualquier intento idealista de recuperación de la belleza perdida…”

    Plas,plas,plas(aplausos de admiración). Me quito el sombrero.

    “…En todo caso, ¿llevar una mujer y un gato negro a bordo no es tentar demasiado a la suerte del marinero?…”

    Jajajajajja, sí, sí, es curioso que lo comentes. Había incluido una pregunta similar a la que tú con tanto acierto formulas. De hecho, recordé una escena de la primera parte–y la única decente–de ‘Piratas del Caribe’ en la que uno de los marineros le dice al capitán: “Es de mal fario llevar una mujer a bordo”, a lo que el capitán responde: “Sería mucho peor no llevarla”.

    Saludos Andrea(permíteme abreviar), un abrazo.

  • Hugo RoJo

    Ya te lo dije ayer, pero lo repito, gran artículo. Me encanta como transmites tu pasión por las películas, la objetividad esta sobrevalorada cuando de se trata de cine.

    Aunque coincido con esta nostalgia por un tipo de cine de terror que practicamente ya no se ve, y sobretodo por nuestra amada Hammer, voy a romper una lanza por el cine de terror actual, creo sinceramente que vivimos una buena época para este tipo de cine, con sus más y sus menos.

    Puede que se haya perdido gran parte del romanticismo de entonces, pero pienso en ‘Dejame entrar’, en ‘La dama de negro’ (creo que era así) y otras mas explícitas y efectistas que tambien tienen su valor, solo puedo dar gracias por haber dejado atrás ese erial (tanto en cantidad como en calidad) que fueron los noventa y principios de la decada pasada…

    Vamos, que visto lo visto, podriamos estar mucho peor.

    • Jordi Vilàs

      Estoy de acuerdo Hugo; en las críticas tengo tendencia a dramatizar un poco 😉

  • http://gravatar.com/soygonzalo GUNZALOBILL

    Por fin el especial HAMMER (a mí me mola así, con mayúsculas) jeje… Enhorabuena por el artículo, seguiré el especial con especialísimo interés. Un saludo.

  • Jordi Vilàs

    Gracias Gunzalobill!! Tienes razón HAMMER debe escribirse con mayúsculas!!

    Celebro verte por estos lares;)

    Un abrazo!!