Especial Generación de la violencia: Anthony Mann

Mann Cinéfagos Violencia generación Vilàs

“El western es el género más popular, y otorga más libertad que los otros para poner en escena todo tipo de pasiones y acciones violentas. Creo que es también el género que envejece de forma menos rápida, porque resulta esencialmente primitivo. No tiene ninguna regla y todo es posible. De él, sobre todo, surge la leyenda, y es la leyenda lo que ofrece un cine mejor, lo que excita la imaginación”

-Anthony Mann

Como ya os informó mi compañero Jon hace unos días, hoy en El Club de los Cinéfagos Muertos damos el disparo de salida al ilusionante especial”La Generáción de la violencia”. Un  especial que, si no pasa nada, nos tendrá atareados desde hoy mismo hasta finales de octubre y en el que os brindaremos dos críticas por semana–miércoles y sábado– de algunas de las obras más representativas de una generación de valientes directores que, sin lugar a dudas, fueron los abanderados de una revolución(en los años 50) en un séptimo arte visiblemente obsoleto que había exprimido en demasía unas fórmulas vetustas, continuistas, desfasadas, y que pedían a gritos una necesaria regeneración que  aportara a un cine poco verosímil perspectivas más actuales,realistas, y lo que es más importante: comprometidas con una agitada y resentida sociedad americana,en plena transformación, que quería ver reflejadas en el cine –de un modo veraz– sus inquietudes.

Cinéfagos Vilàs Violencia

Robert Aldrich, Richard Brooks, Richard Fleischer, Samuel Fuller, Nicholas Ray, Don Siegel y el mismo Anthony Mann fueron los cabecillas de esta inevitable y necesaria evolución. Una generación de directores  que acabarían siendo cruciales en la historia del celuloide y que, además de su ferviente pasión por el séptimo arte, tenían en común que habían llegado dónde estaban escalando desde abajo peldaño a peldaño, trabajando día a día para lograr un éxito basado en la meritocracia, algo que representaba a la perfección el concepto del “sueño americano”, el emblema de una nación admirada por todo el mundo,un emblema que había perdido su razón de ser en una sociedad podrida por las guerras, el macarthismo, la corrupción política,el racismo y la violencia. Una sociedad americana que  hallaría la liberación en la misma “violencia interna” que azotaba sus cimientos;  la desgarradora voz de un pueblo herido de gravedad era el síntoma más claro del malestar de una sociedad decadente que había tocado fondo y que, con “violencia”, demandaba cambios. Y el cine, que siempre ha sido y será un reflejo “deformado” pero fiel de la realidad, tenía la obligación de retratar  la desazón de un gran país azotado por enfermedades endémicas  y que debía exorcizar sus demonios compartiéndolos con el mundo, y qué mejor modo que el cine para compartir sus males. Sin duda alguna, uno de los realizadores más interesantes de esta “Generación de la violencia” es Anthony Mann, y con él empezaremos este especial.

Mann Cinéfagos Violencia generación Vilàs 2

Anthony Mann es uno de esos directores admirados por los cinéfilos, pero no demasiado conocido por el gran público, en España, desgraciadamente, se le conoce más por haber sido el marido de Sara Montiel que por su trabajo. Emil Anton Bundesmann(así se llamaba en realidad) nació el 30 de junio de 1906 en San Diego(California) y murió en Berlín el 29 de abril de 1967 . Su padre era un emigrante austríaco y su madre provenía de una familia judia. Mann, curtido en el cine de bajo presupuesto(serie B) siempre dijo que su intención tan sólo era explicar historias simples pero con “interés pictórico, y logró algo más que eso, dejando su huella imborrable en la historia del séptimo arte con una variada filmografía repleta de grandes obras, muchas de ellas títulos indispensables para cualquier cinéfilo que se precie. ‘Justa venganza’, ‘El reinado del terror’, ‘Winchester 73’, ‘La puerta del diablo’, ‘Las furias’,’The tall target’, ‘Horizontes lejanos’,’Música y lágrimas’, ‘Colorado Jim’, ‘Tierras lejanas’, ‘El hombre de Laramie’, ‘El hombre del Oeste’,’Cimarrón’, ‘El Cid’, o ‘La caída del Imperio Romano’ son algunas de sus obras más recordadas. En breve(unas pocas horas) podréis leer la crítica de un peliculón de Mann escrita por mi compañero Miguel Alcalá. Si queréis saber de qué película se trata ya sabéis de sobras lo que tenéis que hacer: ¡¡estad atentos!!