Especial “brilli brilli”: ‘La muerte os sienta tan bien’ (1992, Robert Zemeckis)

Mucho se han alegrado seriéfilos y cinéfilos cuando se anunció que Jessica Lange y Susan Sarandon se embarcaban en un proyecto en el que mostrarían la famosa rivalidad entre Bette Davis y Joan Crawford. Tengo la serie en mi lista de “pendientes” desde entonces, y no es sólo por las ganas de ver a estas dos pedazos de actrices en acción. Me atraía lo mucho que me recordaba este proyecto a una película que me encanta, de esas que tengo que ver cada vez que coincide que la ponen en la televisión: ‘La muerte os sienta tan bien’ del gran Robert Zemeckis.

Y bien digo “gran”. El bueno de Robert se ha llevado muchos palos por parte de los aficionados. Dependiendo de si la moda dictaba que tenías que adorarle u odiarle, los fans no dudaban en decir los típicos “ya no es lo que era” o “ha vuelto a lo grande” a medida que iba experimentando y sacando proyectos arriesgados y atractivos. Después del fenómeno que supuso la trilogía de ‘Regreso al futuro’ (que sigue siendo una delicia y que envejece de maravilla) y con la especial ‘¿Quién engañó a Roger Rabbit’? entre medias, la película con la que Zemeckis decide volver es una obra que fue pensada para una secuela de ‘Historias de la cripta’, una película en la que descubrimos que ser eternamente joven y bello no va a hacer que seas menos miserable.

Con guión de David Koepp y Martin Donovan, las críticas de ‘La muerte os sienta tan bien’ no fueron todo lo positivas que se esperaba. El mismo Roger Ebert dijo que “nanai” de la china (no penséis que le estoy citando textualmente, por Dios); y lo cierto es que creo que esta película ha ido ganando adeptos a lo largo de los años.

El tipo de humor que esta historia profesa es algo con lo que caso totalmente. Todo el tono liviano que “La muerte os sienta tan bien” pueda transmitir esconde un trasfondo terrorífico. Nos dedicamos a entretener nuestra existencia con objetivos banales: ser más rico, tener más éxito, mantenerte siempre joven (una lucha perdida desde el momento en el que nacemos) y ser siempre bello. Se rechaza la vejez y el bajo “status social”, problemas del primer mundo como dirían muchos. Nos aburrimos, tenemos todas las posibilidades del mundo a nuestro alcance, y los únicos objetivos (irreales) que nos ponemos en mente nos hacen sentir miserables para toda la eternidad.

Esta crítica y moralina, aunque presente, se transmite de manera más involuntaria que voluntaria. Recordemos que esto es una historia de terror encubierta de comedia, y que toda este culto a la belleza es añadir contexto y llevar más allá la respuesta a la pregunta: “qué pasaría si viviésemos eternamente… a pesar de que nuestro cuerpo esté destrozado”.

Como digo, la película resulta ser una de mis favoritas del director, esa lucha entre dos divas, que se olvidan de todo lo demás, con tal de conseguir sus objetivos banales, todavía me hace reír. Ese estilo hortera, esa ansia de esconder toda la miseria que uno tiene (literalmente) bajo capas y capas de maquillaje, esa envidia imbécil del vecino que está más delgado que nosotros. Premios a mejores efectos especiales fue todo lo que se llevó está película. Y qué decir del reparto, la mejor baza sin duda que tenía Zemeckis a su favor: poco hay que decir de Maryl Streep, que ya en esta época poco tenía que demostrarle a la gente (si bien es cierto que no estuvo muy cómoda en el rodaje, por depender esta producción tanto de los efectos especiales), y a Goldie Hawn, divertidísima casi en cada plano. Me atrae especialmente el personaje de Bruce Willis, médico amargado y que ha tenido que dedicarse a maquillar cadáveres, uno de los muchos chistes intrínsecos y geniales de la película.

Una telenovela mezclada con una historia de Stephen King, dirigida por alguien con un talento increíble. Espero que disculpen este “mix” tonto, pero es lo que se me viene a la cabeza cuando pienso en este clásico de los 90. Una comedia que no deja indiferente y que, desgraciadamente, sigue estando muy de moda.

Zemeckis, genio.

PD: Aquí os dejo la escena inicial, en la que vemos al personaje que encarna Meryl Streep representar una obra que se llama “Sweet Bird of youth”, que trata de una actriz que no quiere perder su juventud.

PD2: Más abajo os deja la música de los títulos iniciales, una melodía de esas que forma parte de mi juventud cinéfila, obra de Alan Silvestri, autor de una de las mejores melodías creadas para una película: el tema principal de ‘Regreso al Futuro’.

 

  • Rafa 2.0

    Una de las mejores comedias americanas de los 90, sin duda, y muy infravalorada. Gran deudora de las “screwball comedies” de los años 40-50, es una reinvención muy digna y que ha envejecido (valga la redundancia) divinamente. ¡Qué diálogos tiene, qué diálogos!

    PD: Yo la revisiono cada poco también.

    ¡Saludos, Jorge!

  • loula2

    Una película muy divertida pero con un fondo amargo y terrorífico. Y un par de actrices estupendas, con diálogos geniales y unos efectos especiales hinchantes.