Especial “brilli brilli”: ‘Grease’, de Randal Kleiser

El musical generacional por excelencia, y uno de los mejores en su género, llega a nuestro especial “brilli brilli”Grease‘ (Randal Kleiser, 1978), no sólo marcó un antes y un después en el género del musical de los años 70, sino que aun hoy día sigue teniendo una influencia muy arraigada en nuestra sociedad actual, conformando junto a Pretty Woman‘ (Garry Marshall, 1990) uno de los clásicos más imprescindibles cuando es televisado, alcanzando cotas de audiencia muy considerables. ¿Y por qué? Pues porque Grease‘ tiene de todo: mezcla la temática de instituto (que años más tarde adaptarían a la perfección John Hughes o John Waters en su etapa más comercial durante los 80/90) con números musicales sublimes y pegadizos, siendo estos todavía absolutos himnos que (casi) todo el mundo conoce y tararea. Según el American Film Institute ostenta el puesto número 20 en la lista de los Mejores Musicales de todos los tiempos. Anda que no habré roto yo tarimas de bares bailándola los sábados por la noche…

De momento, en este especial hemos ido hablando mayoritariamente de musicales, y es que cuando el término de “brilli brilli” viene a nuestra cabeza, es uno de los géneros que más asociamos a tal concepto. Se debe a que los musicales siempre suelen estar, normalmente, plagados de elementos bastante horteras pero agradables, con unos colores chillones que nos retrotraen a la estética más viva del Pop Art, como ya vimos en Cantando bajo la lluvia Los caballeros las prefieren rubias, y que aquí vuelven a estar más presentes que nunca más de veinte años después.

La película es una adaptación del musical homónimo, creado en 1972 por Jim JacobsWarren Casey.

Sinopsis: Verano de 1959. Sandy (Olivia Newton-John) y Danny (John Travolta) han pasado un romántico y maravilloso verano juntos, pero cuando las vacaciones se acaban, sus caminos se separan. Inesperadamente, vuelven a verse en el instituto Rydell, pero la actitud de Danny ya no es la misma: ya no es el chico encantador y atento que encandiló a Sandy; ahora es engreído e insensible. Fuente: Filmaffinity.

LA HISTORIA

La historia a estas alturas está demasiado trillada: chico y chica se conocen, se reencuentran y tras numerosos avatares, terminan juntos. Pero lo que la termina por definir como un verdadero referente es, que además de estar acompañada por sus diversos números musicales y de ser lógicamente muchísimo anterior al resto de las demás, destaca por un guión ácido que esconde tremendas odas al sexo, las drogas y demás cosas turbias que se pasan por alto debido al tono en el que está concebida. Por ese lado, podemos ver una gran similitud con las películas de los años 40/50, época en la que la película está ubicada, nada más a la hora de entenderla como otro ejemplo de película que se impregna de frases plagadas de segundas intenciones bajo la mordaza de el Código Hays. Y eso que a su vez, no escatima en ser provocativa y políticamente incorrecta, de ahí que se hayan tomado numerosos modelos, como son los de los icónicos y rebeldes James Dean Marilyn Monroe, dos estrellas de Hollywood de la época que marcaron la voz de la juventud en aquellos momentos y cuyas muertes siguen estando aún muy presentes, por lo trágicas que resultaron. He aquí un ejemplo de esa mala leche:

LA ESTÉTICA

Volvemos a remitirnos a los modelos que antes mencionaba. Todo se enmarca en un glorioso ambiente de la década de los 50, en la que actores como James Dean Marlon Brando portaban el estandarte de aquella generación de incomprendidos y rebeldes. Mucho de ellos se reflejan en la pandilla liderada por John Travolta. Los T-Birds vienen a ser como una especie de reinterpretación de estos modelos, entre varios otros.

En cuanto al grupo de las chicas, las Pink Ladies se mueven entre lo naif y el descaro, siendo Sandra Dee un claro referente de lo cursi y en el que encaja el personaje de Sandy (Olivia Newton-John), y Marilyn Monroe, por el contrario, que encarnan ese espíritu el resto del reparto femenino, combinando descaro con cierta ingenuidad.

Y si viéramos más allá, nos encontraríamos ante un mensaje bastante sexista y rancio en el que se afirma que el hombre debe ser un macho alfa, mientras que la mujer debe ser todo lo opuesto: recatada y puritana o una calienta braguetas de manual. De todos modos, volvemos a lo de antes, esa cultura es algo que ya se tenía por costumbre en aquella época y no resultaba nada escandalizante como puede resultar ahora.

En cuanto a los coches utilizados en la película, son coches auténticos de la época, entre los que destacan los Chevrolet, los Buick o los Cadillac, entre otros. Concretamente, el más famoso y el que ha pasado a la historia es el del mitiquísimo The Lightning, o véase en su doblaje al castellano, Relámpago. Sí, es aquel coche que conduce Danny (John Travolta) en la también mitiquísima escena de la carrera del canal, concretamente siendo un Ford Deluxe del 48. A su vez, toma y copia modelos que ya se vieron cinco años antes en la recordada y nostálgica película American Graffiti‘ (George Lucas, 1973).

LOS NÚMEROS MUSICALES

Pero, sin duda, por lo que la película ha pasado a los anales de la historia del cine y por lo que siempre será recordada será por sus soberbios números musicales. De hecho, todo el reparto, ya fueran protagonistas, personajes secundarios o extras, tod@s tienen su minuto de gloria para terminar de llenar la pantalla, desde el “Summer Nights” hasta su cierre de telón, con “We Go Together”. Es imposible apartar la mirada ante semejante montaje que se llegaron a currar en esas escenas musicales. Tanto las escenas colectivas como individuales, mantienen la misma energía que antaño. Su banda sonora, por otro lado, consiguió ser la segunda más vendida en 1978, detrás de la banda sonora de Fiebre del sábado noche‘ (John Badham, 1977), compuesta por los Bee Gees e interpretada su película también por John Travolta, que consiguió marcar otro hito un año antes. Sin duda, y entre todos los temazos que la película nos regala, me decanto por dos números musicales bastante opuestos, pero que representan esa fuerza imponente que contiene la película.

Que la nostalgia no os pueda, porque durante este proceso de escuchar y escribir sobre ella, conmigo sí ha podido. Así que esta noche volveré a surcar el cielo en mi Ford Deluxe con los ojos vidriosos mientras me despido hasta otra (y no muy lejana) próxima vez.

 

 

  • loula2

    Hace unos días, me pasaron por whatsapp un vídeo de una actuación actual de Travolta y Olivia cantando en directo la canción final de Grease. Y me chocó tanto por lo bien que sonaba como por la emoción que me produjo!!
    Lo curioso es que siempre me ha parecido un musical bastante hortera, pero las canciones me traen muchos recuerdos….

    • Rafa 2.0

      Sí, creo recordar haberlo visto yo también. Si es que no envejecerán nunca <3

      Yo creo que su intención es ser muy hortera, pero creo que dentro de ese horterismo hay un muy buen saber hacer. Para mí de las mejores reinvenciones del género.

      Un saludo, loula!