‘Escuadrón suicida’ – El montaje del productor

escuadron_suicida_rafael_almena_2

“El deseo se convierte en entrega. La entrega se convierte en poder. ¿Quieres eso?”

El cine de superhéroes, tal y como lo conocemos, o más bien, como lo conocíamos, murió. Esas historias de gente mundana, en la mayoría de los casos, que tenía un accidente que alteraba dramáticamente su organismo para otorgarle superpoderes y convertirles en héroes que se enfrentaban a gente a la que le había sucedido exactamente lo mismo, pero utilizando dichos dones para hacer el mal, ya ha quedado obsoleto. Ahora hay que presentar (con prisas) estas historias para poder reunir a unos cuantos de estos superhéroes a enfrentarse con una fuerza suprema y malvada que sólo juntos podrán derrotar. En 2016 podemos decir que se ha producido la última variante: oponer a los propios héroes entre sí, ya sea en grupos (‘Capitán América: Civil War’) o individualmente (‘Batman Vs Superman’). ‘Escuadrón suicida’ se queda a camino entre ambas, puesto que no llega a haber enfrentamiento entre la misma banda, pero tampoco es una reunión de superhéroes; de hecho, es la primera vez que vemos a unos villanos como protagonistas en vez de personajes antagónicos, aunque como comentaré más tarde, esto no sea del todo cierto.

Tras lo sucedido al final de ‘Batman Vs Superman’, el gobierno de EEUU intenta encontrar una manera de hacer frente a un posible ataque alienígena. Amanda Waller, agente gubernamental, decide reclutar a una serie de “metahumanos” con condenas carcelarias que hagan frente a este tipo de amenazas.

escuadron_suicida_rafael_almena_1

La película, a pesar de que se nos ha vendido como una gamberra y desenfadada vuelta de tuerca al típico conglomerado de superhéroes en una película (paga uno por ver a seis), no rehuye de la arquetípica fórmula que caracterizan a estas cintas, máxime cuando ninguno de estos personajes ha contado con una cinta previa que sirviese para introducir al personaje, por lo que el primer e interesante tercio de cinta se dedica a hacer las consabidas presentaciones, y dónde ya vemos sobre quién va a recaer el peso de la función, es decir, Deadshot y Harley Quinn, protagonizados por Will Smith y Margot Robbie respectivamente, siendo el resto casi meros acompañantes. O sea, que la novedad no es para tanto, y según vemos avanza el metraje, cuyos dos siguientes tercios están ocupados por esa gran batalla contra la fuerza del mal que supone _____, la cual carece del carisma y vigor necesarios para la implicación de, por lo menos, el espectador. Dicho esto, podemos decir que ‘Escuadrón suicida’ sigue el esquema argumental básico de cualquier otra cinta del género.

Otro punto en contra es que en esta reunión de villanos supermalos resulta que no lo son tanto. Deadshot busca redención en forma del perdón de su hija; Capitán Boomerang, Killer Croc y Slipknot parecen meros pegotes para rellenar y aumentar el número de componentes del grupo. Harley Quinn parece ser la única auténticamente “pirada” del grupo, pero junto con los ya mencionados Boomerang y Slipknot, parecen los más prescindibles del grupo (¿de verdad es comparable la puntería de de Deadshot, la fuerza de Killer Crock o la habilidad de Katana con los poderes de estos tres?). Aún así, es la psiquiatra loca el personaje más interesante del susodicho escuadrón. También adquiere un protagonismo inesperado Rick Flagg, por su compromiso emocional con la misión así como la impredecible Amanda Waller, quien representa a ese gobierno de dos caras que todos conocemos. En cuanto al Joker, si bien se puede decir que la visión de Ayer y Jared Leto es refrescante y nueva, y además de resultar un éxito visto el poderoso antecedente que tenía en la gran pantalla, también es cierto que su peso en la historia sabe a muy poco, siendo su historia de amor/posesión/fascinación con Harley Quinn lo mejor de la película. De hecho, da la sensación de que se ha recortado mucho metraje de esta interesante historia, que probablemente daría para una, y mejor, película independiente del escuadrón.

escuadron_suicida_rafael_almena

Es una lástima oír declaraciones como las de Jared Leto, que dijo hace poco que muchas escenas del Joker habían sido cortadas del montaje final, o sobre el guionista y director David Ayer, quien, si bien estaba satisfecho con la película que nos llega a las salas, ha tenido que negar por activa y por pasiva las exigencias del estudio como la inclusión de más personajes, más humor y el rodaje de nuevas secuencias. La película es un entretenimiento innegable y un espectáculo de primera, pero ese montaje en el que se nos llega a explicar incluso dos veces la misma situación, la escasez de escenas del Joker, quien parece haber sido reducido a un mero cameo, o esa insistencia en peleas y destrucción de grandes urbes durante mucho tiempo en pantalla no hacen más que dar razón a las voces que denuncian una implicación excesiva del estudio en el rodaje y producción de esta película.

Will Smith encabeza al numeroso reparto encarnando al más héroe que villano Deadshot, con un papel que parece hecho a medida. No es que el actor lo haga mal, simplemente que no le vemos en ese papel de villano que hubiese supuesto un giro en su trayectoria. Margot Robbie encarna a la loca Harley Quinn, que se encarga de explotar su sexualidad al máximo, más incluso que su locura, y cuya relación con el Joker queda un tanto desdibujada. El famoso Payaso con mayúsculas está interpretado por Jared Leto, del que no dejábamos de escuchar macabras cosas durante su preparación para el personaje y también en el rodaje. Lástima que en el metraje final sólo veamos un ápice de la composición y desarrollo de un personaje que seguramente era mucho mejor. Viola Davis es la ambigua Amanda Waller, la encargada de reclutar al escuadrón, y que no sale mejor parada que aquellos a los que llamamos “malos”. Joel Kinnaman, Cara Delevingne, Jay Hernandez y Jai Courtney son otros de los intérpretes que completan el reparto.

escuadron_suicida_rafael_almena_3

David Ayer es el encargado de escribir y dirigir este importante reto y del que nos gustaría ver, sinceramente, cuál es su autentica visión. Guionista de la magnífica ‘Training Day’, dio el salto a la dirección con ‘Vidas al límite’, y su obra en gran parte trata sobre la corrupción policial. El año pasado estrenó en España la notable ‘Corazones de acero’, cinta en la que se fijaron los productores para ofrecerle la dirección de ésta. Aquí, Ayer tiene que presentar varios personajes que son desconocidos para el gran público y ofrecer un estimulante entretenimiento. Desafortunadamente, lo visto sabe a poco, no es tan flagrante como en el caso de ‘Cuatro Fantásticos’, pero si el montaje final hubiese sido el de Ayer, probablemente hubiésemos visto una película bastante distinta.

En resumen, no es tan mala como pintaban las críticas previas ya que de hecho se pasa bastante rápido, pero es una película a la que se ven otras intenciones, y es esa película que sólo intuimos la que nos habría gustado ver.