‘Black Mirror: White Christmas’ – Carbón para todos

hamm

Estábamos deseando. Han pasado casi dos años desde la última entrega de ‘Black Mirror’ y, como si de un regalo navideño se tratase, el bueno de Charlie Brooker nos trae una buena ración de sus distópicas perversiones en estas fechas tan señaladas. La cuestión es que no hemos debido de ser muy buenos este año pues estamos ante un regalo pútrido, y no me refiero a la calidad que atesora el producto, sino a que, una vez más, la sociedad no se libra de la mordaz y afilada crítica del polifacético autor británico. Si algo ha hecho ‘Black Mirror’ es derribar barreras entre dos mundos que cada vez se acercan más como son las series y el cine, así que en esta ocasión nos enfrentamos a un capítulo, por llamarlo de algún modo, de más duración de la habitual y en el que dentro se engloban tres historias independientes que tienen relación con la trama principal que conforman; se cambia el formato típico de la serie para este capítulo especial dirigido por Carl Tibbets.

Supongo que la mayoría conocerá ‘Black Mirror’ pero debo hacer una breve introducción con el único fin de recomendarla encarecidamente a aquellos que aún no hayan tenido el placer de haberla experimentado. Surge de la mente de Charlie Brooker , un guionista/productor de gran relevancia en el Reino Unido a raíz de crear la serie ‘Dead Set’, donde ya se atisbaba parte de la temática que más tarde explotaría en la serie que nos ocupa, pero fue a partir de ‘Black Mirror’ donde adquirió notoriedad a gran escala. No es para menos. Cada capítulo es independiente del resto, tanto la historia como los actores, solo hay algo en común: la trama está contextualizada en futuro (muy cercano en ocasiones) antiutópico donde la malsana relación del hombre con las tecnologías es el leitmotiv de cada una de las historias. Todo esto insuflado de un ambiente enfermizo, retorcido y onírico. Para el que les escribe de lo más impactante que se ha hecho nunca en televisión, tanto por la crudeza de sus historias como por la capacidad de reflexión que produce en el espectador. Ciencia ficción de la buena.

black-mirror-white-christmas-pic-1

El argumento principal de este ‘White Christmas’ no lo voy a desvelar porque no enriquecería su visionado, pero sí voy a centrarme en diferentes aspectos de los tres segmentos que lo conforman. El primer segmento nos introduce en la historia de un asesor que desde su casa ayuda a ligar a personas inseguras. A través de la pantalla de su ordenador es capaz de ver, oír y comunicarse con dicha persona , de este modo le va orientando sobre cómo actuar y qué decirle a la chica en la que se haya fijado para, finalmente, cortejarla; pero en esta ocasión algo se tuerce… ¿Acaso ven improbable que en un futuro cercano aparezcan esta clase de “expertos en ligar? Porque a mí no me parece una idea muy descabellada, es el siguiente paso de esta sociedad donde las tecnologías influyen tantísimo para encontrar pareja. Es muy triste que lo primero que hacemos hoy día al interesarnos por una persona, hay que reconocerlo, es acudir a su twitter, facebook o instagram para sacar información de ella. Vivimos en un mundo de apariencias donde pretendemos demostrar y causar buena impresión exponiendo una pose distorsionada de nosotros mismo, prostituyendo nuestra imagen y nuestras relaciones haciéndolas públicas. Como si fuera necesario hacer saber que estamos bien, que estamos en una relación; acabamos perdiendo la calidez, el contacto, las emociones. Si algo está haciendo la tecnología con nuestras relaciones es convertirlas en frías y fútiles, mecanizando el instinto, perdiendo la espontaneidad, tornando el proceso en monotonía desde un primer instante.

La segunda historia sería imposible destriparla sin soltar spoilers (no me gusta fastidiarle la experiencia a nadie) pero su crítica es más sutil, no es tan directa, y eso me gusta porque caben más interpretaciones. Hace referencia a la esclavitud contemporánea, la esclavitud a las tecnologías. No podía ser de otro modo. Parafraseando a uno de nuestros antihéroes preferidos , Tyler Durden, “Lo que posees te acabará poseyendo”.

El tercer segmento es crucial en la historia en común que tiene este especial y, antes de hablar sobre esta parte, os debo de introducir un concepto interesantísimo y uno de los grandes aciertos de esta nueva edición de ‘Black Mirror’: El bloqueo. En las redes sociales está la posibilidad de bloquear a una persona, de este modo le impides relacionarse e interactuar contigo, es como si no existiera, ¿Se imaginan el mismo concepto aplicable a la vida real? Charlie Brooker sí, en la realidad que nos presenta todo el mundo tiene la capacidad de “bloquear” a las personas que quiera. De este modo, la persona bloqueada, pasa a ser vista como una mera silueta de interferencias para quien le ha bloqueado y viceversa. Impidiendo también la comunicación entre ellos. Pues bien, en el tercer segmento un hombre es bloqueado por su mujer haciendo que no pueda comunicarse ni ver tanto a ella como a su hija recién nacida; muy cruel. Uno de los segmentos más emotivos y desalentadores. Me parece curioso que la visión de Charlie Brooker del amor y las relaciones siempre sea tan pesimista y dañina, haciendo que sus personajes lleven una carga tan grande, como si el amor siempre terminase cobrándose su peaje.

Estas tres historias son afluentes de un río mucho mayor en el que acaban desembocando.

black

Debo decir que si algo negativo tiene el especial es que no le veo la brillantez de otros episodios, aunque el cómputo general sea de notable no alcanza el nivel de impacto de otras ocasiones. Creo que es, en parte, culpa del formato que no permite desarrollar ni profundizar tanto en las historias, sucediéndose alguna de ellas con demasiada celeridad y siendo bastante más previsibles de lo que estamos acostumbrados.

La Navidad, como no podía ser de otro modo, está muy presente. Tanto en las historias como en la ambientación, contando con una fotografía donde impera el blanco. Un blanco brillante, casi molesto en ocasiones. El nivel actoral se ha elevado, para esta ocasión han contado con actores más reconocidos, en sintonía con la notoriedad que la serie va adquiriendo. El protagonista es Jon Hamm en un papel que le viene ni que pintado, un hombre arrogante y seguro de sí mismo pero marcado por unas circunstancias que le harán sufrir. Tienen papeles importantes también Rafe Spall, Rasmus Hardiker y Oona Chaplin que cumplen con solvencia.

uktv-black-mirror-christmas-special-2014-5

Un reflexivo entretenimiento que, pese a no cumplir las expectativas por completo, sí deja un gran sabor de boca. Sigue manteniendo el ingenio de siempre y resulta verdaderamente inquietante sin apartar su lado crítico para con la sociedad. Impecablemente producida, correcto trabajo actoral y mucha mala baba en este especial de 70 minutos que hará sufrir, en el buen sentido, a todo el que se atreva. Esperando con ganas la nueva temporada.

Aprovecho para felicitaros a todos el Año Nuevo. Un saludo.

  • Robert Fonoll

    A mí ‘Black Mirror’ no me provoca esa adoración general que tiene. Grandes ideas, por supuesto, pero luego no terminan de ofrecer grandes obras. Sólo ‘The National Anthem’, incomodísima, y ‘White Bear’, muy buen capítulo de zombis sin zombis, me parecen realmente buenos. Los otros están bien, siempre interesantes, pero las historias no se expanden mucho más allá de las ideas principales.
    Sobre este especial navideño, me ha gustado, es entretenido e interesante, pero, como dices, no me parece brillante. Y a ver si acabará llegando lo del bloqueo, capaces son de hacerlo.
    Saludos, José Luis, buen Año Nuevo.

    • joseluiszarco

      Muy buenas Robert!! A mí hay tres episodios que me parecen brillantes ‘The National Anthem’, ‘The entire history of you’ y ‘Be right back’. Creo que cuando mejor funciona ‘Black mirror’ es cuando nos cuenta historias intimistas y sentimentales, las dos últimas que digo para mí son maravillosas; depende de los gustos de cada uno. Los demás son interesantes y de mayor o menos calidad, pero siempre aporta algo. Sea como fuere son historias de mucha imaginación y muy diferente a lo que solemos ver en televisión, solo por eso creo que merecen la pena.

      Un abrazo!

  • scorsesiano

    Es otro gran capítulo aunque es verdad que deja algo frío (una de las causas creo que es que los personajes no llegan a desarrollarse ni llegamos a conocerlos del todo).

    Aún así, una de las series de referencia actualmente, creo que era necesario un producto de este tipo, que analice en profundidad distintas consecuencias de este mundo tecnológico.

    Coincido con tus capítulos preferidos José Luis, sobre todo con “The National Anthem”, de lo más sorprendente e impresionante que he visto jamás en televisión.

    • joseluiszarco

      Pues estamos de acuerdo en todo, yo también creo que si deja un poco frío es por no poder desarrollar adecuadamente tanto la historia como los personajes. Aún así bienvenidas sean más entregas de ‘Black mirror’. Un saludo Scorsesiano!

  • http://cinefagosmuertos.com/author/marcosoteiza/ Marcos Oteiza

    El problema con Black Mirror es que arrastra un tipo de narración “orwelliano”, por llamarlo de alguna forma, en el que el mensaje aleccionador acaba comiéndose el resto de elementos. Y lo dice alguien a quien le encanta ‘1984’.

    Ver un capítulo de Black Mirror es siempre entretenimiento asegurado por los conceptos que te presenta y por la ambientación, que casi siempre es comedida y nunca muestran algo tan distópico que no puedas relacionar con el presente que vivimos. Pero por otra parte los personajes casi siempre son planísimos, y sus conflictos son de lo más básicos (divorcios, infidelidades, política…). Esto, entiendo, es una táctica para que el mayor número de personas se identifiquen con los personajes, a costa de hacerlos muy poco interesantes. Y de nuevo, la moralina asoma. Es por eso que mi favorito es ‘Be Right Back’, en el que la protagonista no es un personaje plantilla y el conflicto es inusual pero al mismo tiempo el espectador se siente aludido.

    El capi de navidad me ha gustado bastante, y yo creo que es gracias a Jon Hamm. Su personaje no es prototípico (obviamente, es Hamm) y eso lo hace más fascinante. Que las tres historias se hayan reducido a tres tercios del capítulo también es buena idea porque no creo que diesen para capítulos independientes. De las tres, creo que la segunda es la más terrorífica en concepto, aunque la última puede que esté mejor resuelta en pantalla. Y el desenlace también es estupendo, como indicas.

    Cosas extras:

    · La canción del final muy chula y a juego con el momento https://www.youtube.com/watch?v=_vGPplLaVC0

    · ¿Sabías que…? Charlie Brooker es Morfeo Blanco http://www.thehouseofcurves.com/wp-content/uploads/charlie-brooker.jpg = https://pbs.twimg.com/profile_images/3347369940/77457cc0b9d37fffbe6414f0b7f575d0_400x400.jpeg

  • Pingback: Especial “69 joyas de los 80″: ‘1984’ – El Gran Hermano te vigila | El Club de los Cinefagos Muertos()

  • Elizabeth Resendiz

    La serie es buenísima y más por que trata de hacer conciencia mundial, al igual que Silicon Valley, la diferencia es que la segunda tiene un poco más de humor.

  • Pingback: Netflix se hace con ‘Black Mirror’ | El Club de los Cinefagos Muertos()